Mientras el Gobierno nacional impulsa una reforma para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una vieja figura del sistema electoral volvió a posicionarse en la discusión política: las listas colectoras. Al respecto, El1 repasó el mecanismo, aunque por ahora no existe una iniciativa concreta para restablecerlo.
Las listas colectoras son boletas de distintos partidos políticos que compiten entre sí para una determinada categoría de cargos aunque comparten un mismo candidato para un cargo de mayor jerarquía. De ese modo, un postulante presidencial, por ejemplo, puede recibir el respaldo de varias listas diferentes que llevan candidatos propios para gobernaciones, intendencias o bancas legislativas.
Antecedentes
Esto ocurrió en las elecciones presidenciales de 2011. Ese año, Cristina Fernández de Kirchner fue por su reelección y su nombre aparecía en dos boletas diferentes en la provincia de Buenos Aires: en una estaba acompañada por Daniel Scioli como candidato a gobernador y en otra, por Martín Sabbatella. Scioli y Sabbatella competían entre ellos por la Gobernación, pero ambos llevaban la misma candidatura presidencial.
Entonces, se llaman «colectoras» porque el candidato que encabeza la boleta «colecta» votos de distintas listas. En lugar de tener un solo partido que lo respalde, puede sumar el apoyo de varios espacios políticos, cada uno con sus propios candidatos para las categorías inferiores. “A su vez, cada una de las listas colectoras se beneficia del ‘arrastre’ del candidato al cargo de mayor jerarquía”, explicó un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).
Por qué dejaron de utilizarse
Las listas colectoras fueron prohibidas en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, mediante el decreto 259/2019. La norma modificó el régimen de adhesión de boletas y estableció que las distintas categorías de una boleta debían pertenecer a una misma agrupación política. Es decir, ya no podía ocurrir que dos partidos diferentes llevaran al mismo candidato a presidente mientras competían entre sí por otro cargo, como había sucedido en elecciones anteriores. Solo contempló excepciones puntuales cuando una fuerza no presenta candidatos en todas las categorías.
Además, desde 2025 Argentina utiliza la Boleta Única de Papel para las elecciones nacionales, un sistema que reemplazó a la tradicional boleta partidaria con la que funcionaban las listas colectoras. Por eso, aunque el debate volvió a instalarse, una eventual vuelta de este mecanismo no dependería solamente de derogar el decreto de 2019: también requeriría adaptar la legislación al sistema electoral vigente.



