Otra jornada de sufrimiento, incertidumbre y festejó con emoción vivió la Selección argentina en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. La Scaloneta, este equipo que marcó la época más gloriosa del conjunto albiceleste, derrotó a Suiza en tiempo suplementario por 3 a 1 y pasó a la semifinal, donde se medirá con Inglaterra. Nada más y nada menos.
El partido comenzó parejo. Suiza se adueñó de la pelota y Argentina esperó. A los ocho minutos, luego de una buena jugada por la derecha, Alexis Mac Allister recibió en el medio, remató y la pelota pegó en un defensor. Fue el primero de dos córners consecutivos, y en el segundo, con centro de Lionel Messi desde la izquierda, Alexis cabeceó en el primer palo y el balón entró por el segundo.
A partir de ahí, los helvéticos dominaron el resto de la etapa pero se encontró con un conjunto argentino muy ordenado. La más clara de los suizos fue una llegada en profundidad de Breel Embolo que anticipó Emiliano Martínez y Lisandro despejó.

Chocolate amargo
En el segundo período, Suiza continuó con el dominio, Argentina no encontró los circuitos de juego para tapar los embates de los europeos y cuando promediaba la etapa, Dan Ndoye entró por la izquierda y definió cruzado por debajo del cuerpo del “Dibu” Martínez.
Unos minutos después, una simulación de falta de Embolo, quien ya estaba amonestado, provocó la expulsión del delantero y Suiza se quedó con un hombre menos. Tras la pausa de hidratación, Argentina capturó la pelota, fue protagonista excluyente y buscó el gol del triunfo. Un cabezazo de Alexis pasó cerca, un disparo de Messi rozó el palo y una tijera de Lisandro Martínez que sacó Gregor Kobel con un manotazo abajo fueron las más claras, pero no pudieron marcar y el partido llegó a la prórroga.
Todo celeste y blanco
Durante 112 minutos, la albiceleste jugó en campo rojo, pero apareció Julián Álvarez para meter uno de los mejores goles del Mundial. Desde el ángulo izquierda del área, el cordobés de Calchín metió un derechazo que se clavó en el ángulo superior izquierdo del arco suizo.
Un golazo que quedará para la historia. Un grito que depositó a la Argentina nuevamente entre los mejores del certamen. Lautaro Martínez selló la victoria en el final y desató la alegría para los corazones cada vez más sufrientes.
Hey Jude

En el primer turno, los Tres Leones vencieron a Noruega por 2 a 1, en Miami, con un doblete de Jude Bellingham.
Los ingleses arrancaron mejor, pero de a poco, los Vikingos fueron creciendo y se impusieron en el juego y en el campo. A los 36, Andreas Schjelderup abrió el marcador con un zurdazo desde la izquierda que se metió en el segundo palo.
Sin embargo, Inglaterra reaccionó antes de irse al descanso y armó una gran combinación por la izquierda. Elliot Anderson se la pasó a Anthony Gordon, quien vio entrar por el medio del área a Bellingham, encaró para la izquierda para sacarse dos hombres de encima y definir de zurda cruzado.
En la segunda etapa, Noruega tomó las riendas del encuentro y estuvo cerca del final, con un cabezazo de Moller Wolfe que pegó en el travesaño, pero no pudieron sacarse diferencias y llegaron al tiempo suplementario. A los dos minutos, Bellingham apareció de nuevo, después de un rebote que dio el arquero Orjan Nyland, y anotó el gol que le daría el pase a la semifinal.
Este miércoles a las 16 se verán las caras en Atlanta.



