La Costa Atlántica atravesó uno de los fines de semana largos con menor movimiento turístico de los últimos años, con apenas un 30% de ocupación hotelera en Mar del Plata y cerca del 25% en otras localidades balnearias. Así surge de datos relevados por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), que marcan un quiebre respecto de otros recesos de cuatro días que solían funcionar como antesala de las vacaciones de invierno.
En este contexto, el feriado XXL no logró impulsar la llegada de visitantes y dejó un saldo de fuerte preocupación en el sector turístico y comercial de la región.
Los factores que explican la baja ocupación
Los empresarios atribuyeron el flojo desempeño a una combinación de factores. Entre ellos, mencionaron la caída del consumo, las bajas temperaturas, la cercanía del receso escolar y los cuartos de final del Mundial 2026, que llevaron a muchas familias a permanecer en sus hogares.
Un operador turístico de Villa Gesell sintetizó el escenario con crudeza: “La gente quiere ver el Mundial en su casa, con su familia y amigos y no irse unos días afuera, eso nos hizo bastante daño”, remarcó.
Luego agregó: “Este fin de semana presenta un mal clima, con frío y algunas lloviznas, así que tenemos todas las esperanzas depositadas en una mejora con las vacaciones de invierno”, confió.
El consumo, otro frente de preocupación
El bajo movimiento turístico coincidió con una caída de las ventas minoristas en Mar del Plata. La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) informó que las ventas se retrajeron un 5,7% interanual durante junio, luego de bajas de 2,6% en abril y 5,8% en mayo.
La prosecretaria de la entidad, Adriana Ferreiro, advirtió: “La caída interanual no es un episodio puntual: se sostiene mes a mes y se profundiza”, al describir la tendencia que golpea a los comercios locales.
La menor llegada de visitantes impactó de lleno sobre comercios, restaurantes, cafeterías y prestadores de servicios recreativos, que ya esperaban un nivel de actividad considerablemente inferior al registrado en otros años.
Además, los empresarios turísticos reconocieron que quienes finalmente decidieron viajar ajustaron al máximo el presupuesto destinado a gastronomía, compras y entretenimiento, lo que redujo aún más el derrame económico del fin de semana largo.
Vacaciones de invierno: expectativa moderada
A pesar del escenario adverso, los empresarios mantienen expectativas para el receso escolar de invierno. Señalan que una parte importante de las reservas suele concretarse dentro de las 48 horas previas al viaje, lo que podría mejorar el panorama sobre la hora.
Sin embargo, admiten que el volumen de consultas se mantiene por debajo de lo esperado para esta altura del calendario.
En Mar del Plata, las proyecciones para las vacaciones de invierno también muestran un nivel inicial de reservas inferior al habitual. Los operadores esperan que la mayor concentración de visitantes llegue entre el 20 de julio y el 1 o 2 de agosto, período en el que históricamente se registra el mayor movimiento turístico.
Feriados largos con menor impacto
El próximo fin de semana largo será entre el sábado 15 y el lunes 17 de agosto, por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín. No obstante, el sector reconoce que este tipo de escapadas perdió capacidad para impulsar la actividad, con excepción de fechas puntuales como Carnaval y Semana Santa.
Según coinciden los operadores, las restricciones al consumo modificaron las prioridades de gasto de muchas familias y el turismo quedó entre los rubros más afectados por ese cambio de comportamiento.



