
Frente a la inevitable carga histórica que genera un nuevo cruce mundialista, Antonio Domínguez, referente del Centro de Veteranos local, desmitifica el folklore bélico en el deporte: «Queremos ganar por los jugadores y por el pueblo, pero lo que pasó en el ’82 queda en el ’82».
Cada vez que el destino —o el fixture de un Mundial— cruza a las selecciones de Argentina e Inglaterra en una instancia decisiva, los fantasmas del pasado y la carga dramática de la historia contemporánea se activan de inmediato. Sin embargo, lejos de los discursos belicistas y la épica de trinchera que muchas veces se intenta imponer desde los micrófonos deportivos, los verdaderos protagonistas de la historia eligen la cordura.
Así lo expresó Antonio Domínguez, integrante del Centro de Veteranos de Guerra de Esteban Echeverría, en diálogo con Data Conurbano. Con la autoridad que le da haber estado allí, Domínguez desarmó cualquier intento de equiparar un juego de pelota con la gesta y el dolor de 1982.
Fútbol, alegría y respeto
«La opinión que tenemos acá la mayoría es que, lisa y llanamente, es un partido de fútbol«, definió Domínguez con una claridad que desarma cualquier debate, en clara sintonía con la Federación de Veteranos de Guerra «2 de Abril» (ver nota Semifinal con Inglaterra: Veteranos de Malvinas piden separar el fervor futbolístico de la causa nacional).
A horas de que la Selección dispute la semifinal del certamen, el referente local no ocultó su deseo de un triunfo, aunque con un sentido profundamente empático y social:
«Por supuesto que queremos ganar. Pero más queremos ganar por los jugadores y por el pueblo argentino que se merece algo; se merece una alegría después de tanto sacrificio que está haciendo».
Para Domínguez, cargar sobre los hombros de los futbolistas actuales una mochila geopolítica es un error conceptual y humano.
«No deja de ser un partido de fútbol. Lo que pasó en el ’82, pasó en el ’82», sentenció de manera tajante, marcando un límite entre el deporte y la memoria histórica.
El rol de la diplomacia y el futuro
Al ser consultado sobre el reclamo de soberanía por las Islas Malvinas, el veterano de Esteban Echeverría fue claro en señalar que el camino es estrictamente institucional y ajeno al terreno de juego.
«Para eso están nuestros diplomáticos. Esperemos que las futuras generaciones —y en este caso el periodismo también— puedan llegar por la vía diplomática a recuperar lo que es Malvinas», reflexionó Domínguez, diferenciando el rol de los soldados profesionales y conscriptos ingleses de aquel entonces: «Ellos cumplían órdenes como las cumplíamos nosotros. Así que contra esa gente no tenemos nada».



