El Director Operativo de Guardia Urbana, Tránsito y Seguridad de Bragado, el comisario retirado Marcelo Gómez, brindó detalles sobre las investigaciones tras los desmanes ocurridos el pasado fin de semana luego del partido de la Selección Nacional. A través de las cámaras de monitoreo municipal, las autoridades lograron identificar a los responsables de los daños al espacio público, entre ellos, la destrucción de un semáforo.
Gómez lamentó que un grupo reducido empañara lo que debía ser una fiesta popular y sorprendió al referirse al perfil de los involucrados:
«Siempre se acostumbra a relacionar estos hechos con una determinada clase social, y en este caso no fue así. Quiero dejar aclarado que esta es gente de clase media. Los problemas están en todas las clases sociales y los inadaptados no tienen una clase social determinada».

El funcionario destacó que el material fílmico del centro de monitoreo fue clave para el avance de la causa por daños.
Explicó que el Director General de Seguridad se encontraba presente en la sala de monitoreo en el momento en que se producía el vandalismo contra el semáforo y dio aviso inmediato a la policía.
La causa judicial ya está en manos de la justicia, y al ser todos los involucrados mayores de edad, se los notificará formalmente de la formación de la causa, lo que les generará antecedentes penales. Además, Gómez subrayó que el municipio tiene todo el derecho de accionar civilmente contra ellos para que paguen por los daños ocasionados al mobiliario público.

Un fin de semana agitado: incidentes en el hospital
Además de los disturbios en el centro, la madrugada del domingo sumó tensión en la guardia del hospital local. Un video viralizado a nivel nacional mostró a un agente de Guardia Urbana mediando con un hombre alcoholizado que causaba destrozos en el centro de salud.
Gómez aclaró que el personal municipal se encontraba allí tras trasladar a otra persona en un móvil de Guardia Urbana —debido a que la ambulancia estaba ocupada en otro evento— y se topó con la situación. Destacó la capacitación del agente, quien utilizó la persuasión verbal para calmar al sujeto hasta la llegada de la policía.
Ante el cuestionamiento de por qué no había un policía fijo en la guardia, el director fue categórico: «Tendrá que dar las explicaciones el policía que tenía que estar ahí. El municipio hace un esfuerzo económico grande para pagar las horas polad tanto en la guardia de adultos como en la de pediatría». «Si se le paga para que esté ahí, tendría que estar. Ahora tendrá que explicar si estaba en el baño o dónde estaba».
Finalmente, el funcionario mostró su profunda preocupación por el tránsito, tras el grave accidente en moto que dejó a una joven luchando por su vida. Informó que los controles de alcoholemia continuarán de forma estricta, aunque celebró que el índice de positividad ha bajado (un promedio de dos positivos cada diez test), lo que demuestra una mayor conciencia. No obstante, remarcó que el uso del casco sigue siendo la mayor deuda pendiente: «Si llevaran el casco, estaríamos hablando de otra cosa, de unas peladuras o una quebradura, y no de riesgo de vida».



