Durante el Mundial 2026, Luka Modric alcanzó su partido número 202 con la selección de Croacia.
A la edad de 40 años y 291 días, el eterno ídolo de la nación balcánica se convirtió en el jugador de mayor edad en un Mundial en dar una asistencia, al asistir a un compañero durante el partido contra Ghana el 27 de junio.
“Modric se mantiene en la cima de su rendimiento y brilla en la élite del fútbol”, asegura la FIFA en su página web. A continuación, las claves que explican su extraordinaria longevidad deportiva, según declaraciones de su propio entrenador.
El físico que desafía el paso del tiempo
A simple vista, Modric nunca encajó en el perfil del futbolista más poderoso desde el punto de vista físico. El croata, que tiene un peso de 66 kilos, construyó una carrera apoyado en otras cualidades que terminaron convirtiéndose en ventajas competitivas.
Su equilibrio, la coordinación de movimientos, la agilidad y una notable resistencia le permiten sostener un ritmo elevado incluso a los 40 años.

Su contextura liviana también reduce la carga sobre músculos y articulaciones durante los esfuerzos repetidos. Además, la combinación entre condición física y lectura del juego explica buena parte de una carrera que desafió el paso del tiempo.
La rutina que Modric repite casi todos los días del año
Uno de los que lo asisten en esta vigencia es Vlatko Vučetić, profesor asociado de la Facultad de Kinesiología de la Universidad de Zagreb y entrenador personal de Modric desde 2012.

En una entrevista concedida al diario croata Jutarnji en septiembre de 2024, explicó que ambos fijaron tres grandes objetivos desde que comenzaron a trabajar juntos: mantener el estado físico, prevenir lesiones y prolongar la carrera deportiva.
La disciplina del mediocampista es uno de los pilares del plan. Modric realiza entre 30 y 45 minutos de entrenamiento individual antes de cada práctica con el equipo y cumple esa rutina unos 350 días al año.
El programa previo incluye ejercicios con bandas elásticas y trabajos específicos para fortalecer los brazos, los hombros, el tronco y las piernas. En síntesis, se trata de una preparación orientada a que el cuerpo llegue en condiciones óptimas a la sesión principal.
Los ocho factores que explican la longevidad deportiva de Luka Modric
Durante la mencionada entrevista, Vučetić resumió el rendimiento del futbolista en ocho grandes componentes que, según su visión, determinan el éxito de un atleta de alto nivel.
- El estado de salud y el estilo de vida, que abarca el descanso, el sueño, la alimentación y la hidratación.
- Las características morfológicas, es decir, la estructura corporal y la genética.
- Las habilidades motrices, donde Modric combina resistencia y explosividad.
- El conocimiento motriz, que integra el talento con las capacidades desarrolladas durante años de entrenamiento.
- La energía o capacidad funcional, fundamental para sostener esfuerzos repetidos durante los partidos.
- El carácter, asociado con la perseverancia y la motivación
- Las habilidades cognitivas, donde Vučetić ubica al mediocampista entre los mejores del mundo por su rapidez para decidir y ejecutar.
- El factor socioeconómico, relacionado con el entorno que rodea al deportista, la posibilidad de contar con especialistas, entrenadores privados y una estructura familiar que facilite mantener una preparación constante.
Qué ejercicios hace Luka Modric
En resumen, la rutina previa al entrenamiento de Luka Modric incluye:
- Fortalecimiento de brazos y hombros
- 45 minutos de trabajo individual antes de cada práctica
- Ejercicios con bandas de resistencia
- Trabajo específico para el tronco o core
- Ejercicios de fuerza para las piernas
- Programas de prevención de lesiones
- Control de las cargas de entrenamiento para evitar el desgaste excesivo
- Sesiones específicas de resistencia durante los períodos de preparación física
Para Vučetić, este trabajo adicional se vuelve indispensable con el paso de los años, cuando el organismo comienza a perder masa muscular de manera progresiva.
Por qué es importante entrenar después de los 30 años
«Luka realiza entre 350 y 360 sesiones de entrenamiento individual al año. Son muy pocos los días en que no entrena«, explicó el entrenador a Jutarnji.

También detalló que, después de los 30 años, el cuerpo humano pierde masa muscular de forma natural, por lo que mantener el rendimiento requiere un esfuerzo creciente.
«Cuanto mayor te haces, más tienes que trabajar para mantenerte igual o ligeramente peor que el año anterior, y esto se nota especialmente después de los 35. Hay que mantener la intensidad en el entrenamiento para estimular el desarrollo muscular sin agotarlo», sostuvo.
No todo depende del físico: la inteligencia también ahorra energía
Aunque el estado físico resulta determinante, Vučetić considera que esa explicación estaría incompleta sin otro atributo que distingue al capitán croata.

Según el preparador, una de las grandes fortalezas de Modric es su capacidad para interpretar el juego antes que los demás.
Su velocidad para tomar decisiones y leer cada situación le permite anticiparse constantemente, ubicarse mejor sobre el terreno y reducir desplazamientos innecesarios. En otras palabras, administra la energía de manera más eficiente que la mayoría de los futbolistas.
Antes incluso de recibir un pase, ya analizó el entorno, observó la posición de sus compañeros y rivales y decidió cuál será su siguiente movimiento. Esa capacidad cognitiva hace que solo acelere cuando realmente es necesario.

