Las acciones y los bonos cerraron con retrocesos, condicionados por la presión cambiaria y un escenario externo menos favorable debido al renovado conflicto en Medio Oriente. En paralelo, la inflación y la licitación del Tesoro aportaron una lectura más constructiva sobre la economía local.
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El dólar global se mantuvo estable, pero va rumbo a una caída de punta a punta
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El S&P Merval en dólares sufrió su peor caída en 3 semanas y el riesgo país rebotó a 410 puntos

El S&P Merval y los bonos soberanos cerraron la semana con pérdidas, afectados por la presión cambiaria y el contexto internacional.
El mercado argentino cerró una semana negativa, pese a que las principales novedades macroeconómicas locales dejaron una lectura mayormente favorable. En ese marco, el S&P Merval cayó 2,4% en pesos y 3,8% medido en dólares, condicionado también por el avance del tipo de cambio, y registró su peor desempeño semanal de julio. A su vez, el retroceso de los bonos soberanos llevó al riesgo país a subir 4%, equivalente a 16 puntos, hasta las 419 puntos, en su mayor incremento en casi dos meses.
En el plano doméstico, los inversores procesaron una inflación que volvió a ubicarse por debajo del 2%, la licitación del Tesoro y la recomposición de las reservas luego del pago de deuda. Sin embargo, esas señales no alcanzaron para sostener a las acciones ni a los títulos públicos, debido a que a ese escenario se sumó un contexto internacional adverso.
Por un lado, los nuevos datos de inflación de Estados Unidos redujeron las probabilidades de una suba de tasas en la próxima reunión de la Reserva Federal. No obstante, el quiebre del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a impulsar al petróleo y elevó las expectativas inflacionarias para los próximos meses, mientras el dólar reforzó su papel como activo de refugio.
En paralelo, el comienzo de la temporada de balances estuvo marcado por el buen desempeño de los principales bancos estadounidenses, aunque ese impulso no logró compensar el fuerte retroceso de las empresas tecnológicas y, en particular, de los fabricantes de semiconductores. Así, los analistas explicaron cuáles fueron las claves locales e internacionales de la semana y cómo se reflejaron en la dinámica de las acciones, los bonos soberanos y el riesgo país.
Renta fija: los bonos duales ganaron atractivo
Por su parte, la deuda soberana en dólares perdió terreno y explicó el avance del riesgo país hasta los 419 puntos. En este contexto, Jerónimo Bardin, Head Sales Trader de Balanz, señaló que, tras la mejora de la calificación soberana a B-, el margen para una nueva compresión de los spreads se había vuelto más limitado. Por ese motivo, la estrategia había dejado de concentrarse principalmente en ese potencial de apreciación y había pasado a priorizar el carry, el rendimiento corriente y la sensibilidad de cada instrumento frente al soberano.
Al mismo tiempo, dentro de la curva en pesos, el nuevo dato de inflación volvió a poner el foco sobre la dinámica de la tasa real. Al respecto, Justina Gedikian, analista senior de Renta Fija de Cohen Aliados Financieros, explicó que, con una TAMAR del 22,63% TNA, equivalente al 1,88% mensual, la tasa había corrido prácticamente a la par del IPC. Por lo tanto, la desaceleración de los precios podía abrir espacio para una recomposición de la tasa real.
Además, Gedikian señaló que el BCRA había vendido títulos dollar linked para absorber pesos y, al mismo tiempo, ofrecer cobertura frente a la presión cambiaria. Sin embargo, la liquidez todavía se había mantenido holgada, con un stock de $3,9 billones absorbido mediante pases antes de la licitación, lo que permitió que el Tesoro alcanzara un rollover del 183%. En adelante, un eventual repunte del crédito podía reducir ese excedente y agregar presión sobre las tasas.
A partir de ese escenario, Bardin indicó que Balanz mantuvo su preferencia por el dual largo TXMJ0, debido a que ofrecía cobertura frente a una suba de las tasas cortas y ante distintos escenarios posteriores a 2027, sin resignar demasiado rendimiento real frente a sus comparables CER. A su vez, para el manejo de liquidez, priorizó el X30S6, que rendía por encima de su equivalente a tasa fija, el S30S6. En cambio, consideró que la cobertura cambiaria no había quedado especialmente barata, ya que la curva de futuros y los valores implícitos en los dollar linked se habían mantenido cerca de las proyecciones de Balanz.
Por su parte, Cohen destacó los duales TXMD8 y TXMD9 por su equilibrio entre retorno y duration. Además, dentro de la curva CER recomendó el TZXD8 y, para posiciones de menor plazo, el TZXO6, mientras que para asumir una duration mayor señaló al TZX27. Finalmente, como cobertura frente al riesgo cambiario, mantuvo su preferencia por el D30S6.
En la deuda en dólares, Balanz priorizó los bonos provinciales BA37D, SFD34 y CO32D. En particular, favoreció a Buenos Aires por su spread frente al soberano, a Santa Fe por sus mejores fundamentos y a Córdoba como una alternativa equilibrada entre solidez financiera y carry.

