
Este fin de semana, se iniciará en Berisso el denominado Gran Periplo Nacional, iniciativa del espacio político Social 21 La Tendencia que apunta a divulgar y poner en debate un “proyecto de liberación” basado en cinco ejes.
El recorrido, que comenzó tocando diferentes puntos del conurbano, se ampliará a hora a diez provincias: Misiones, Corrientes, Chaco, Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
“Queremos compartir el proyecto de liberación nacional en asambleas abiertas y participativas e invitar al pueblo trabajador a esta patriada”, describen Bárbara Solernou y Javier Magnani, referentes regionales del espacio, antes de iniciar su tour.
“Vamos en busca de personas honestas, valientes y patriotas. El drama profundo que estamos viviendo no se va a arreglar con una mejor redistribución de la riqueza, ni subsidiando el consumo en la base o multiplicando planes sociales. No es un problema de plata, Argentina se arregla con trabajo”, advierte Solernou.
Las ideas rectoras del proyecto son cinco y pueden sintetizarse en los conceptos de Estado Empresario, Democracia Participativa, Socialismo del Siglo XXI, Economía de Equivalencias y Sentido Trascendente de la Vida y el Mundo.
Al referirse a la noción de Estado Empresario, los integrantes de Social 21 ponen el acento en que un Estado de estas características produce, desarrolla industrias estratégicas, genera trabajo genuino y altamente calificado, desarrolla tecnología y, además, “sabe cómo se hacen las cosas y sobre todo cuánto valen, ya que define precios y maneja mercados”.
Respecto de la Democracia Participativa manifiestan la necesidad de ‘darle poder real al pueblo’ impulsando mecanismos de control de gestión en los que quienes administran transmitan con claridad objetivos y plazos y presenten informes públicos, para que se pueda revocar o ratificar su mandato. En este plano, plantean como propuesta que los directorios de empresas nacionales sean votados por la comunidad y que se utilice para decidir políticas el voto popular con carácter vinculante.
Al aludir al ‘Socialismo del Siglo XXI’, hablan de la escala continental de las economías nacionales y de la necesidad de bregar por una ‘patria grande tangible, no retórica’, para defender al continente del ‘saqueo de las multinacionales’ en lo que hace a alimentos, energía, agua y a todos los recursos estratégicos, proponiendo la asociatividad de empresas estatales que tengan la ‘agilidad’ de las sociedades anónimas.
La idea de Economía de Equivalencias parte de la de tener al trabajo como motor de desarrollo. “El valor de las cosas debería estar definido por las horas de trabajo humano invertidas para producirlas, no por su precio”, consignan desde el espacio al proponer esta nueva ‘unidad de medida’. “Una hora de trabajo humano no se devalúa, es constante y es igual acá o en la India. Un valor así permitiría combatir la especulación y la renta financiera”, enuncian.
Finalmente, hablan de la búsqueda de un ‘sentido trascendente de la vida y el mundo’. “La propuesta es trascender a la individualidad, descubrir que somos una totalidad que nos contiene, a la que pertenecemos y nos debemos. La lógica materialista es contraria a la esencia del ser humano y promueve la explotación y la carrera sin sentido detrás de bienes materiales que la mayoría nunca llegan a obtener”, concluyen.



