Durante Julio, la conmemoración del Mes de la Afrodescendencia, propone una reflexión sobre las consecuencias históricas y actuales del racismo estructural, con la justicia reparatoria como eje central.
En ese marco, se impulsa una agenda orientada a fortalecer políticas públicas que contribuyan a reducir las brechas que aún persisten en áreas como la educación, el empleo, la vivienda y la primera infancia.
Rodríguez Taborda sostuvo que “el reconocimiento internacional de la trata transatlántica de personas africanas esclavizadas”, junto a los avances en materia de memoria y reparación, abre una oportunidad para profundizar el debate en nuestro país.
Según argumentó la jerarca, las claves del concepto vertebrador de “justicia reparatoria”, se basan en el “reconocimiento de las desigualdades persistentes”.
Por otra parte, planteó la necesidad de asumir “el carácter multiétnico del país” y de incorporar esa realidad en las políticas estatales.



