Una joven de 19 años de Gales vivirá un alivio parcial tras años de pesadilla: la mujer que robó su identidad para crear perfiles falsos en Tinder, TikTok e Instagram y seducir a hombres haciéndose pasar por ella aceptó pagarle una compensación de más de 13 mil dólares y comprometerse a no repetir la conducta.
El caso llegó al Alto Tribunal de Londres, donde se estableció que Elha Mai Weston llevó adelante una «campaña sostenida de suplantación de identidad en línea» —conocida como catfishing— contra Sasha-Jay Davies, estudiante de Aberdare. La campaña se extendió desde 2022 hasta 2026, cuando Davies tenía apenas 16 años, según detalló la BBC.
Weston llegó a acumular más de 100.000 seguidores usando la imagen de Davies. Se presentaba bajo los nombres «Sophie» y «Sophie Kadare» en plataformas como Tinder, Hinge, Snapchat, TikTok, Instagram, Facebook y SoundCloud, donde entabló relaciones románticas reales con distintas personas que creían estar vinculadas con Davies.
Según recontruyó el tribunal, Weston no solo utilizó fotos robadas, sino que también recurrió a imágenes generadas con inteligencia artificial basadas en la apariencia de Davies, lo que le permitió continuar con los perfiles falsos incluso después de que la joven hiciera privadas sus cuentas reales.

El impacto sobre la vida cotidiana de Davies fue inmediato y concreto. La joven dejó de salir con normalidad por miedo a ser abordada por desconocidos que creían tener una relación con ella. Según su propio testimonio ante BBC Wales, alrededor de 20 hombres y varias mujeres la contactaron en distintos momentos convencidos de conocerla.
«Solía salir mucho pero ahora casi nunca salgo porque tengo miedo de qué hombre me va a abordar la próxima vez. Es aterrador que te enfrenten por algo que no hiciste y darte cuenta de que alguien está usando tu cara para manipular a otros», declaró Davies.
Una orden judicial y la amenaza del desacato
El acuerdo entre las partes se formalizó a través de una Tomlin Order, una forma de acuerdo civil vinculante bajo la supervisión judicial. El mecanismo implica que, si Weston incumple cualquiera de los compromisos asumidos, podría ser declarada en desacato al tribunal, con las consecuencias legales que eso conlleva.
El tribunal dio a conocer que Weston reconoció que «su conducta fue incorrecta» y admitió el «sufrimiento y angustia muy significativos» que causó a Davies.
Según consta en los documentos judiciales, Weston manifestó que «lamenta profundamente sus acciones y se disculpa con la señorita Davies de manera total e irrestricta por todo lo que le hizo atravesar».
Uno de los episodios relatados ante el tribunal ilustra la magnitud del daño: un hombre llegó a creer que tenía una relación genuina con Davies tras meses intercambiando mensajes con uno de los perfiles falsos de Weston. La joven señaló que incluso en el supermercado sentía ansiedad cuando algún desconocido parecía reconocerla.
«Tuve chicos que se me acercaron en persona, acosándome y acusándome de haberles escrito, de haberlos ilusionado o de haber planeado encontrarnos, en conversaciones que yo nunca tuve. Es realmente difícil y no se lo desearía ni a mi peor enemigo», relató Davies.

