La formación detuvo su marcha para el recambio de personal y de locomotora. Allí en la estación, subieron dos personas, desesperadas preguntando si había algún médico dentro de los pasajeros, contando que hacía dos días había una mujer que no podía dar a luz y necesitaba ayuda urgente.
«Yo soy médico», se cuenta que alguien dijo. Era un hombre de unos 40 años de edad. «Venga con nosotros, por favor», le habría dicho y como el tren ya había parado, se bajo y lo llevaron en un sulky, por una picada, hacia el monte.
Allí, el médico tuvo un intenso trabajo, pero finalmente pudo salvar a la madre y al bebé: era una nena.
Había perdido la noción del tiempo este buen médico que, cuando regresó a la estación, el tren ya había partido.
Junto al tren, se iba su destino, porque tenía que presentarse en Buenos Aires por un trabajo. Así, con la cabeza gacha, en el andén, había un grupo de personas que lo habían acompañado. La mayoría eran indígenas y unos pocos criollos, que no dudaron en invitarlo a que se quede, dado que no había ni un médico y las personas morían de enfermedades que eran curables.
El doctor se quedó a vivir allí por varios años, en ranchos, ejerciendo la Medicina, cuyo titulo lo logró en la Universidad de Buenos Aires. Ese médico era don Esteban Laureano Maradona, que años después, por un tiempo se radicó en Resistencia y viajaba a todas las localidades cercanas para atender a sus pacientes.
TIEMPOS NUEVOS, LOS MISMOS PROBLEMAS
El ejemplo de Maradona, el 10, es decir don Esteban Laureano, es sinónimo de amor a su patria, la Argentina. Hoy, nuestro querido país se enfrenta a los desafíos de consolidarse en su capacidad de producir alimentos pero también enfrenta que cada vez hay menos industrias.
Y cada vez que se expone esta realidad, se ensayan las más diversas causas, como «eran empresas amigas del gobierno», que no supieron reinventarse, que gozaban de privilegios, «ganaron mucha guita», y que «no son competitivas», entre otras afirmaciones.
La industria textil, por ejemplo, languidece. ¿Acaso a todas les tocó ser amigas del gobierno anterior?. ¿Cómo ser competitivos con una de las mayores presiones fiscales de la región?. Nadie discute que debe haber libertad de comercio y que el éxito pasa por la reconversión y salir a competir al mundo.
Pero, ¿en qué condiciones?. ¿Cómo están las economías regionales?. ¿Seguimos aplaudiendo los triunfos en la macro?
«SÍ, JAVIER»
El «Sí, Javier», parece ser una muletilla de cuando legislador nacional del partido gobernante existe. Resulta imperiosa la necesidad que las propuestas sobre como reactivas las economías regionales lleguen a oídos de quienes gobiernan. «No, eso es mucho lo que pedís: nadie se atreve ni a decirles que en las provincias estamos mal y que la micro está en la cornisa con cientos de pymes que cierran las puertas», le dijo a este periodista un reconocido dirigente nacional vinculado al Pro.
Sí, señor Javier. Hay una argentina que tiene provincias, como las del norte, donde no todo está bien. Y se valora mucho que se hayan destrabados cuestiones burocráticas que inundaban las oficinas y registros públicos, pero usted debe saber que las provincias que hay que quitarles el peso tributario y que se hace imposible que se superpongan impuestos entre las provincias.
Y eso ocurre porque el mal costumbrismo que todo se arreglaba con fondos discreciones repartidos en gestiones anteriores y que todo lo pintaban de «subsidio», eso también es cierto. Pero para ser competitivos, habrá que darles una manito: el costo operativo es muy alto, no se lo puede soportar.
Veamos los fabricantes de implementos agrícolas o de herramientas para la producción, es decir, los metalmecánicos chaqueños, por ejemplo: no tienen financiamiento real. Hay mucha publicidad, pero en la realidad los empresarios terminan rindiéndose ante las exigencias que «el sistema bancario» les pide. Ergo: cada vez mas el mercado se ve inundado de maquinarias y herramientas chinas que tienen costos más bajos.
Vuelve la mesa algodonera
La ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña será sede de la constitución de la Mesa Algodonera Nacional convocada por la Secretaría de Agricultura de la Nación juntamente con el gobierno del Chaco.
Así lo anunció el ministro de Producción chaqueño Oscar Pablo Dudik quien señaló que luego de una reunión mantenida en Buenos Aires con autoridades de la cartera de agricultura de Nación, se avanzó en establecer como fecha del encuentro una semana antes de la realización de la Fiesta Nacional del Algodón.
«Acordamos con la Secretaría de Agricultura poder constituir la Mesa Algodonera Nacional esa semana antes de la Fiesta del Algodón. Lo vamos a hacer una semana antes para no saturar los alojamientos, porque después, en el marco de la fiesta y la Ferichaco, por ahí la plaza hotelera de Sáenz Peña se complica», explicó.
Madera y guias extraprovinciales
Como parte de la agenda de trabajo con las provincias vecinas, el ministro de la Producción del Chaco, Oscar Dudik le confirmó al sitio Agroperfiles que el próximo miércoles 22 una delegación chaqueña será recibida por el gobernador de Santiago del Estero y su equipo de Gobierno para avanzar en la unificación de criterios vinculados a la actividad forestal.
Según explicó el funcionario, el encuentro buscará armonizar la normativa vigente entre ambas provincias en materia de bosques y aprovechamiento forestal, con el objetivo de eliminar las diferencias administrativas que actualmente generan inconvenientes en el transporte de madera.



