
Guatemala: “Iba a ser el primero en graduarse de la universidad”, los sueños truncados tras la eliminación de matrículas en la USAC
Era un viernes de asignación académica normal, cuando una veintena de estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) se percataron de que sus expedientes académicos completos habían desaparecido.
“Nos topamos con la sorpresa de que no teníamos usuario. En el sitio de la Universidad sólo decía decía: ‘No hay un correo registrado para este usuario, abóquese a ventanilla de Registro y Estadística’. Cuando lo hicimos, era real, en la ventanilla nos indicaron que no había rastro informático de nosotros. Era como si nunca hubiéramos existido”, narró uno de los estudiantes afectados.

Esta es la historia de un grupo de jóvenes que denuncian represalias por parte de Walter Mazariegos, electo como Rector de la USAC, bajo un proceso marcado de señalamientos de irregularidades y acciones legales.
Todos los afectados tienen una coincidencia, estuvieron en procesos de oposición contra Mazariegos. Son líderes estudiantiles, integrantes de cuerpos electorales que no pudieron votar o electos para integrar el Consejo Superior Universitario (CSU), institución que funciona con cargos vencidos y que ya tiene un amparo emitido por la Corte de Constitucionalidad (CC) para renovar los puestos.
“Todos hemos denunciado el fraude. Muchos desde 2022 y otros se unieron el último de este año. Ahora nos enfrentamos a una estructura muy organizada que se ha incrustado dentro de la única universidad estatal en Guatemala y que la ha usado para fines personales y corruptos”, lamentó uno de los entrevistados que pidió el anonimato.
Hasta el momento, los afectados han logrado identificar a, por lo menos, 27 estudiantes con el mismo problema sólo en el área Metropolitana. Sin embargo, saben que hay otros casos en el resto de los centros universitarios que funcionan en Guatemala.

Jennifer de la Cruz, de 22, estudiante de la Licenciatura de Ciencias Jurídicas y Sociales, iba a inscribirse para cursar el último semestre, antes de graduarse como Abogada y Notaria, pero no pudo hacerlo. Al igual que el resto de sus compañeros no aparece en el sistema.
Junto con el resto de afectados decidieron hacer un memorial para entregarlo al Departamento de Registro y Estadística de la USAC. Sin embargo, les advirtieron que la respuesta estará en un mes y que no les garantiza que vaya a ser favorable.

Carlos Barrios, también estudiante de Derecho, afirmó: “Es una muerte académica, prácticamente nos están sepultando, pues seguramente alargarán el proceso interno y ya no podremos cursar este año y, posiblemente, otros más”.
Realizar la carta no fue fácil. Mientras estaban en el campus universitario, supuestos trabajadores de la USAC llegaron a intimidarlos. Pese a que los guardias privados han actuado en contra de estudiantes, esta vez les dijeron que no podían hacer nada y los dejaron a merced de las personas que los agredían verbalmente.
Ese día decidieron marcharse. Se toparon con una lista de estudiantes que no pueden ingresar a la Universidad ni siquiera para tomar el bus. En las afueras, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) los esperaban, les pidieron identificación a todos.
“Les dijimos que somos estudiantes, que no estábamos haciendo nada malo, pero aún así nos pidieron nuestros documentos de identidad. Allí nos percatamos de que las autoridades de la USAC trabajan en conjunto con la PNC”, afirmó Joshua Sagüi Armira, otro de los afectados.
Estudiantes afectados de la USAC denunciaron que agentes de la PNC los estaban esperando en las afueras del campus universitario, por lo que temen una complicidad con autoridades de esta casa de estudios. (Cortesía)
En las redes sociales de Guatemala el tema ha generado posiciones encontradas. Mientras que sectores sociales, académicos y hasta de Gobierno condenan las acciones de Walter Mazariegos contra de los estudiantes, un grupo se ha dedicado a desprestigiarlos y a tacharlos de haraganes y provocadores de confrontación.
Sin embargo, la historia de los jóvenes es diferente. Joshua, como lo llaman sus amigos, contó a Infobae que viene de una familia que ha luchado toda su vida sin educación superior.
“Soy hijo de una mujer que solamente pudo cursar hasta sexto primaria. Trabajando como conserje no sólo me sacó adelante, sino que también a mis hermanos. Yo iba a ser el primer hijo en graduarse de la Universidad. Yo les iba a dar a mis abuelas, unas mujeres analfabetas por el machismo, al primer nieto universitario”, contó con la voz entrecortada.
Joshua no sólo estudia para Abogado y Notario, tiene pénsum cerrado de la Técnica de Publicista Profesional y estaba iniciando los procesos de Postgrado relacionados a la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación. Además de estudiar, trabaja, no sólo para sostener sus estudios, sino para ayudar a su familia.

Esta historia no es la única. Carlos también viene de una familia con una situación económica complicada, aún así, tiene una Licenciatura en Pedagogía y el pensum cerrado de una Maestría en Docencia Universitaria. Actualmente, cursa el último año de la Licenciatura Ciencias Jurídicas y Sociales, para graduarse como Abogado y Notario.
Su sueño desde niño siempre fue graduarse como médico Medicina, pero por la situación económica de su familia, decidió buscar una carrera universitaria que le permitiera estudiar y trabajar. Nunca permitió que la situación económica familiar le impidiera alcanzar su cometido.
Ahora, ambos se enfrentan a Walter Mazariegos, el Rector que, durante dos períodos consecutivos, ha enfrentado procesos legales y señalamientos de ilegitimidad. Sectores sociales, académicos y gubernamentales, lo han señalado de cometer fraude en las elecciones y de manipular al sector justicia. Incluso, se le vinculó con la exfiscal General Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea por promover la corrupción y la impunidad en Guatemala.

Luego de que se conocieran las represalias por parte de las autoridades de la USAC, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, condenó las acciones de Mazareios y recordó que los jóvenes tienen derechos humanos que deben de respetarse.
“Ningún estudiante en Guatemala puede ser castigado por pensar distinto, el disenso es el corazón de la democracia. La democracia que los guatemaltecos hemos demostrado que valoramos”, dijo durante la conferencia de prensa La Ronda de este lunes 20 de julio.
También recordó que, si bien, la USAC goza de autonomía, esta es “para proteger a la Universidad del poder político indebido, y no para proteger a un rector de la ley que rige para toda Guatemala“.
Por su parte, la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, confirmó que presentó una denuncia ante el Ministerio Público (MP) para que se investigue el origen de una serie de publicaciones en redes sociales que la vinculan con el rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), Walter Mazariegos.
Según dijo, los señalamientos son falsos y solo buscan asociarla con supuestos acuerdos políticos que rechazó de manera contundente.
Además, condenó los actos que afectan a estudiantes de la USAC y reiteró que su postura sobre la crisis universitaria ha sido «congruente y coherente» desde 2022.
Afirmó que todo estudiante debe poder concluir su carrera y señaló que el conflicto es «sumamente duro y polarizado“, por lo que consideró que añadir más declaraciones no contribuiría al debate.
La vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, se pronunció respecto a las irregularidades que se han denunciado contra estudiantes de la USAC. (La Red)
No obstante, los estudiantes se han quejado de que el apoyo gubernamental se ha quedado únicamente en discurso, pues hasta el momento sólo han tenido acompañamiento real por parte de instituciones de la sociedad civil como la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), de la Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos (Udefegua) y de profesionales independientes.



