El consumo de carne en los hogares argentinos cayó un 11,5% interanual, mientras que las exportaciones a mercados internacionales se expanden, según un informe.
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) publicó un informe registrando los niveles de producción, consumo y exportación de carne vacuna acontecidos en junio de este año.
Allí se puede apreciar un profundo contraste entre la modalidad de consumo en los hogares de Argentina y los niveles de exportación de estas materias primas hacia mercados internacionales. Según el documento, se ha registrado una caída interanual del 11,5% dentro del consumo interno.
Sin embargo, y aunque la actividad frigorífica continúa siendo baja, las exportaciones hacia los principales mercados como China y Estados Unidos no sólo mantuvieron sus niveles en este periodo, sino que acrecentaron sus ventas en un 10,2% anual.

Además de revelar una distancia significativa entre el poder adquisitivo de los argentinos y la facturación en dólares de los sectores ganaderos concentrados, el informe conduce a una conclusión difícil de pasar por alto: la caída del consumo de carne es la peor en 30 años. 1
Pero la crisis no repercute sólo en la dieta carnívora. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, a pesar de los relativamente bajos índices inflacionarios (medidos con una canasta básica de hace dos décadas), el consumo minorista y de supermercados de 2025 no logró recuperar ni siquiera los niveles correspondientes a la pandemia.

