El capitán del remolcador involucrado en el accidente náutico que provocó la muerte de Mila Yankelevich, nieta de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, y de otras dos niñas en Miami, se declaró culpable este martes tras alcanzar un acuerdo con la fiscalía que investigaba el caso.
Según informó el Miami Herald, Yusiel Lopez Insua, de 47 años, compareció ante un tribunal federal y admitió su responsabilidad por el delito de homicidio involuntario por negligencia marítima. Aunque enfrentaba una pena máxima de hasta diez años de prisión si el caso llegaba a juicio, el acuerdo alcanzado con la fiscalía establece que cumplirá un año de prisión efectiva, seguido de seis meses de arresto domiciliario.
El entendimiento entre las partes ya se anticipaba desde mayo, cuando Walter Reynoso, abogado defensor del capitán, había explicado que su cliente no quería «someter a las familias a un juicio y exponerlas a revivir esta terrible tragedia».

Tras la audiencia, el letrado reiteró ante la prensa que Lopez Insua asumió la responsabilidad «por su negligencia criminal en el trágico accidente de barco», según consignó CBS News Miami.
«Mi cliente está profundamente arrepentido de su conducta. Se siente fatal por el dolor y la pérdida inimaginables que sufrieron las tres familias que perdieron a tres hijas muy pequeñas», expresó Reynoso al salir del tribunal.
Las familias de las víctimas decidieron no asistir a la audiencia en la que el capitán formalizó su declaración de culpabilidad. Sin embargo, algunas de ellas prevén estar presentes durante la lectura de la sentencia, prevista para el próximo 13 de octubre.
La tragedia que conmocionó a Estados Unidos y a la Argentina
El accidente ocurrió el 28 de julio de 2025 en la Bahía de Biscayne, en Miami. En el choque murieron Mila Yankelevich, de 7 años; Erin Victoria Ko Han, una adolescente chilena de 13 años; y Arielle «Ari» Mazi Buchman, de 10 años, quien tenía familiares argentinos.
Las tres niñas quedaron atrapadas debajo de la barcaza y entre los restos del velero, donde finalmente murieron ahogadas. En la embarcación también viajaban un monitor y otros dos menores que lograron sobrevivir. La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó que todos los niños llevaban puestos sus chalecos salvavidas al momento de la colisión.

La investigación determinó una serie de presuntas negligencias que derivaron en la acusación penal. De acuerdo con el documento presentado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos el 31 de marzo de 2026, el teléfono celular de Lopez Insua permanecía desbloqueado en el puente de mando mientras navegaba y registraba actividad en plataformas de comercio electrónico incluso en los momentos previos al impacto.
El análisis forense del dispositivo también detectó movimientos inmediatamente antes y después de la colisión, un elemento que fue incorporado como prueba por los investigadores.
La causa estuvo a cargo del Servicio de Investigación de la Guardia Costera (CGIS), la Guardia Costera de Estados Unidos, Sector Miami, y la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC), organismos que reconstruyeron la secuencia del accidente que terminó con la muerte de las tres niñas.

