Siete personas murieron este miércoles por la caída de un helicóptero Bell 412, que fue contratado por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), para intervenir en los incendios que afectan a La Rioja. La tragedia aérea ocurrió en la zona del Parque Nacional Ischigualasto, en la provincia de San Juan.
El propio gobernador sanjuanino, Marcelo Orrego, informó que las víctimas fueron identificadas como Rubén Castro, jefe de Bomberos y comisario inspector; Jorge Carbajal, comisario inspector y segundo jefe de Bomberos; Carlos Heredia, director de Protección Civil de San Juan; el comisario general y subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el piloto de la aeronave, Matías Valenzuela; y los brigadistas de la AFE, Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
Estos dos últimos eran cordobeses. Ambos eran oriundos de Villa de Las Rosas, en el Valle de Traslasierra, y tenían una extensa trayectoria vinculada al combate de incendios forestales y la capacitación de brigadistas.
Bosch se desempeñaba como coordinador de la Región Centro de la Agencia Federal de Emergencias y era especialista en manejo de incendios forestales y logística. Había asumido ese rol en 2024 y contaba con una amplia experiencia como instructor.
Aimetta era técnico regional de la Agencia Federal de Emergencias para el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y estaba a cargo del dictado de módulos de capacitación y adiestramiento para brigadistas.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, expresó su profundo pesar por la muerte de ambos especialistas cordobeses y envió sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de las víctimas.
Quiero expresar mis condolencias a los familiares, amigos y compañeros de Andrés Bosch y Rodrigo Aimeta, dos especialistas cordobeses del Sistema Nacional de Manejo del Fuego que fallecieron en el trágico accidente aéreo ocurrido en San Juan.
Junto a ellos perdieron la vida…
— Martín Llaryora (@MartinLlaryora) July 29, 2026
Llaryora destacó además la vocación de servicio de ambos brigadistas: “Andrés y Rodrigo dedicaron su vida al servicio de la comunidad, desempeñándose con profesionalismo, compromiso y una profunda vocación de servicio”.
Como homenaje, el gobernador anunció que decretó un día de duelo provincial y dispuso que las banderas permanezcan a media asta en el Centro Cívico del Bicentenario.
“Acompañamos con profundo dolor a sus familias, seres queridos y a todos los integrantes de los equipos de emergencia en este momento de inmensa tristeza”, expresó.
Una misión de capacitación y combate de incendios
La aeronave pertenecía a la empresa privada Jas Fly y había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias. En el helicóptero viajaban siete personas que participaban de una misión vinculada a la capacitación del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y tareas de apoyo para el combate de incendios forestales.
La comitiva, que incluía a funcionarios de la estructura de seguridad de San Juan y especialistas en manejo del fuego, se dirigía a una capacitación para luego trasladarse a colaborar en los incendios que afectan a La Rioja.
El operativo de búsqueda y rescate
Por su parte, el Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR) de EANA (Empresa Nacional de Navegación Aérea), informó que recibió a las 10.30 hora local una activación de ELT (Emergency Locator Transmitter) de una aeronave, matrícula LV-KGR, con tres ocupantes a bordo. Su última posición conocida fue sobre el límite entre las provincias de La Rioja y San Juan.
A partir de la emisión de la alerta de emergencia, se puso en marcha una acción coordinada que involucró medios aéreos y terrestres de diversas dependencias. El despliegue posibilitó la localización de la aeronave en poco más de dos horas, dentro de un sector caracterizado por su compleja accesibilidad.
La señal posicionó el último registro conocido de la unidad en la franja limítrofe entre San Juan y La Rioja, lo que motivó la apertura del protocolo correspondiente.
Desde la central del SAR de EANA se dispuso la intervención de efectivos del Subcentro SAR Mendoza y la salida de aeronaves de Protección Civil sanjuanina con destino al perímetro señalado. De manera concurrente, organismos provinciales instrumentaron un dispositivo en superficie con personal de Gendarmería Nacional y agrupaciones especializadas de la Policía de San Juan.
La intervención presentó serias complicaciones geográficas, dado que el lugar estimado del siniestro se localiza en el predio fiscal Caballo Anca —una superficie aproximada de 64.000 hectáreas situada entre Jáchal y Valle Fértil—. El área, despoblada y ajena al circuito de Ischigualasto, dista unos 20 kilómetros de la Ruta Nacional 150 y exhibe una topografía severa que entorpece la progresión de patrullas y vehículos.
El hallazgo de la aeronave LV-KGR se produjo a las 13:00 en la zona del suceso. Tras haber completado la detección en un lapso inferior a tres horas desde la recepción del aviso, el SAR de EANA dio por finalizada su función específica en la emergencia.
Conmoción en la comunidad de bomberos cordobesa
La muerte de Bosch y Aimetta generó una profunda conmoción entre los bomberos voluntarios de Córdoba, especialmente en Traslasierra, donde ambos habían desarrollado gran parte de su trayectoria.
La Asociación Bomberos Voluntarios de Villa de Las Rosas despidió a ambos destacando su compromiso y entrega: “Ambos dedicaron su vida al servicio de la comunidad, distinguiéndose por su compromiso, vocación, profesionalismo y calidad humana”, expresó la institución.
Los cuarteles de Villa Dolores, Villa Ciudad de América, Salsacate, Las Tapias y otras localidades cordobesas también expresaron su pesar por la pérdida de los dos brigadistas.
La tragedia es considerada una de las más graves ocurridas en San Juan y generó muestras de dolor y reconocimiento desde organismos provinciales, nacionales y del sistema de emergencias.




