Ante el aumento de personas en situación de calle y vulnerabilidad social, un grupo de voluntarios ofrece atención médica primaria y gratuita a través de la asociación civil “¿Me regalás una hora?” Si bien aún no cuentan con sede propia, desarrollan sus actividades en el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, en la localidad de Villa Luzuriaga, donde atienden un sábado al mes de 10 a 13.
La iniciativa fue creada por el doctor Mariano Masciocci, quien convoca a personal de la salud y profesionales varios para colaborar con la atención voluntaria a quienes más lo necesitan. En diálogo con El1, recordó los comienzos de la asociación civil y su crecimiento hasta brindar la ayuda social de hoy.
“En 2014 me acerqué al comedor comunitario María Mazzarello, donde dan de comer a alrededor de 500 personas por noche. Nosotros empezamos a entregar medicamentos en mano a aquellas personas que no los podían conseguir y, con el tiempo, conformamos la asociación y llegamos a las provincias del Litoral. Nuestra idea siempre fue tener presencia: hacer un seguimiento permanente para darle una contención al paciente”, explicó.
Masciocci, médico clínico, cardiólogo y docente de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), apunta a que las nuevas generaciones de profesionales y no profesionales de la salud participen de este tipo de iniciativas. “Es algo que yo no tuve cuando estudiaba y me encantaría que los estudiantes puedan vivir esta experiencia. En estos momentos tenemos a dos graduados de la UNLaM que nos ayudan: uno de Medicina y otro de Kinesiología”, celebró.


Leonardo Cianciardo, podólogo voluntario, indicó que atienden en parroquias que prestan el espacio, o bien durante la noche en plazas de la zona. “Hay personas que están en situación de calle, o bien quienes quizás pueden pagar la atención pero no la comida, por lo que van a buscar el alimento a la plaza y, de paso, se atienden con un médico. Por suerte, contamos con profesionales de todas las especialidades”, expresó.
En este sentido, consideró que la organización “siempre intentó acercarse al lugar donde la gente lo necesita”. “Se trata de tener empatía con alguien que está necesitando sin pedir nada a cambio más que la sonrisa o el abrazo que surgen espontáneamente. Nosotros nos llevamos el corazón pleno de satisfacción y amor por haber hecho algo hermoso. En total, juntando todos los lugares en los que atendemos, vemos a unos 10.000 pacientes por año”, señaló.
En tanto, el voluntario Fernando Tellechea destacó que la asociación civil continúa operativa gracias al acompañamiento de muchas personas. “Este servicio se pensó hace un año y hace dos meses que está operativo, pero necesitamos más donantes de horas y profesionales. La gente también puede colaborar económicamente, o bien difundir lo que hacemos para que le llegue a mucha más gente. Nuestra idea a futuro es tener sede propia”, compartió.
Quienes deseen colaborar económicamente brindando sus horas, o bien ayudar a difundir la iniciativa, pueden comunicarse al 11-5990-6535 o contactarse a través de Instagram (@meregalasunahora).







