Mientras la investigación por la muerte de Pepa Almendra Vergara di Benedetto quedó cerrada por la Policía de Maldonado, el testimonio de su familia continúa reflejando el desconcierto que rodeó las horas previas al hallazgo del cuerpo de la joven de 18 años en Playa Mansa.
En diálogo con Montevideo Portal, una tía de Pepa recordó cómo vivieron la búsqueda y reveló una frase que llamó especialmente la atención. Según contó, durante el operativo los investigadores les transmitieron una impresión que nunca terminó de convencerlos.

«La Policía nos decía que en las imágenes parecía que estuviera delirando, pero a nosotros eso no nos cerraba», expresó la mujer.
La declaración hizo referencia a los registros de las cámaras de seguridad que permitieron reconstruir parte del recorrido de la joven desde que salió de su casa en Maldonado con destino a una biblioteca hasta que fue ubicada en Punta del Este.
A pesar de lo que les comunicaban los investigadores durante la búsqueda, la familia sostuvo que nunca terminó de compartir esa interpretación. De hecho, según relató la tía, hasta el último momento mantuvieron la esperanza de encontrarla con vida.

Cómo era Pepa, según su familia
En la misma entrevista, la mujer describió a Pepa como «una gurisa buena y simple». Contó que había vivido un tiempo en Córdoba junto a su madre y su abuela antes de radicarse en Uruguay con su padre, donde llevaba varios años.
En su vida cotidiana estudiaba y disfrutaba de pasar tiempo con sus amigos. Aunque era reservada cuando atravesaba problemas personales, su entorno la recordaba como una joven con «un espíritu único».
«Era de esa gente que vos nunca pensabas que fuera a hacerse algo malo a sí misma. Quería la vida, realmente la quería, pero no sabemos qué pasó. No tenemos explicación en este momento», aseguró su tía, todavía conmovida por la tragedia.
Tras el hallazgo del cuerpo, las primeras pericias realizadas por la Fiscalía y la Policía Científica fueron compatibles con una hipótesis de autoeliminación. Con esas actuaciones, la Policía de Maldonado dio por cerrada la investigación, aunque la familia continúa intentando comprender qué ocurrió durante las últimas horas de Pepa.
El peor final de todos
Vale aclarar que el cuerpo de Pepa fue hallado por su propia familia. Un dato clave para la investigación fue el aporte del chofer que la transportó. Tras enterarse de que la joven estaba siendo buscada, el conductor informó a la Policía que la había llevado hasta Punta del Este, lo que permitió orientar el operativo hacia esa ciudad.
La última pista concreta ubicaba a Pepa en las inmediaciones del hotel Enjoy Punta del Este. A partir de esa información, familiares y allegados concentraron allí la búsqueda, mientras efectivos policiales continuaban revisando cámaras de seguridad públicas y privadas.
Incluso, según relataron desde su entorno, personal de Prefectura participó durante algunas horas del operativo. Sin embargo, ese despliegue se redujo cuando la Policía concluyó que la joven no había ingresado al agua y que seguía en tierra.
Las cámaras privadas de edificios cercanos terminaron aportando una nueva ubicación: la parada 5 de Playa Mansa. Fue entonces cuando el padre de Pepa y las personas que lo acompañaban advirtieron un bulto entre los arbustos y dieron aviso inmediato a la Policía. Al llegar al lugar, los efectivos confirmaron que el cuerpo correspondía a la joven desaparecida.

