El secretario de Hacienda de Eldorado analizó el panorama económico del municipio para este segundo semestre: el impacto de la recesión en las tasas locales, el uso de reservas, la proyección del presupuesto y el sostén de la obra pública con recursos y personal propio.
En el marco de un contexto económico nacional crítico, la Municipalidad de Eldorado busca hacer frente a un escenario de marcada restricción financiera. El secretario de Hacienda comunal, el contador Marcelo Mikulán, brindó un detallado diagnóstico sobre las finanzas locales, las estrategias para mantener los servicios esenciales sin endeudamiento y las proyecciones para el presupuesto del próximo año.
Coparticipación y recaudación local: la brecha frente a la inflación
Al evaluar el inicio del segundo semestre del año, Mikulán calificó el período como “un año muy complejo en lo que tiene que ver con la parte financiera”. Según el funcionario, el comportamiento de los ingresos de coparticipación y la recaudación propia de tasas municipales presenta una tendencia preocupante que afecta no solo a Eldorado, sino a la totalidad de los municipios misioneros.
Al analizar los primeros seis meses del año, el titular de Hacienda dividió el período en dos etapas bien diferenciadas:
“El primer trimestre, incluso la coparticipación fue negativa; es decir, en el primer trimestre ingresó menos fondos que en el último trimestre del 2025. No solamente estamos diciendo que creció por debajo de la inflación, sino que el ingreso recibido fue menor en términos absolutos.”
Aunque en el segundo trimestre se observó una “leve mejoría”, los promedios semestrales continúan estando fuertemente atrasados respecto a la pauta inflacionaria.
“La inflación interanual es del 33% y los ingresos hoy corren entre un 15% y un 20% de aumento. Variables como el combustible han crecido más que la inflación, y en salarios estamos sosteniendo el poder adquisitivo. Eso hace que los gastos vayan por una curva ascendente y los ingresos por una curva mucho más abajo.”
Recesión local y el impacto del cierre de la fábrica Dass
La caída de la recaudación local responde de manera directa al menor volumen de actividad comercial e industrial en la ciudad. “En tanto y en cuanto no haya una política económica nacional que permita lograr que las empresas recompongan su actividad y facturen más, el ritmo de recaudación lamentablemente va a ir en detrimento”, advirtió Mikulán.
A este escenario general de recesión se le suma un golpe directo a la economía eldoradense: el cese de operaciones de la fábrica de calzados Dass.
“Si agregamos situaciones particulares en Eldorado como puede ser el cierre de la fábrica Dass, imagínense que ahí tenemos 150 sueldos que ya no van a inyectar dinero ni ayudar al flujo económico de la ciudad. Si bien la empresa Dass no tributaba por tener una exención, el impacto de 150 sueldos menos implica menos ventas en el supermercado, menos transporte público, menos alquileres y menos indumentaria.”
Ante esta coyuntura, la Secretaría de Hacienda se encuentra evaluando planes de estímulo económico y herramientas de regularización comercial e informal similares a las aplicadas en períodos anteriores, ofreciendo facilidades administrativas y técnicas para acompañar al sector privado local.
Reservas, presupuesto y proyección para el próximo ejercicio
Consultado sobre si la ejecución del presupuesto actual requerirá modificaciones, Mikulán aclaró que el municipio no recurrirá al endeudamiento gracias a una política de previsión previa, pero sí ejecutará la ampliación presupuestaria planificada.
“Nosotros no hemos hecho todavía la ampliación presupuestaria a efectos de utilizar las reservas que teníamos; seguramente lo vamos a hacer en los próximos meses como estaba previsto. Si los ingresos corren por debajo de los egresos, o sale de una reserva —que la tenemos— o surge de un endeudamiento, que no es la situación de Eldorado.”
Destacó además que el 100% de las contrataciones y compras de bienes y servicios se realizan al contado, lo que permite obtener precios mayoristas más competitivos y un uso más eficiente de los recursos.
Respecto a la elaboración del Presupuesto, el funcionario indicó que la labor intensiva comenzará formalmente en el mes de agosto, tras cerrar el segundo trimestre y proyectar el cierre del ejercicio. Auguró un presupuesto “complejo y muy austero”, condicionado por los parámetros nacionales.
“Nación había presupuestado para este año una inflación del 10,1% para todo el año y hoy ya llevamos, según INDEC, prácticamente el 16,8% solo en el primer semestre. Estas situaciones o falta de previsibilidad complican a los municipios. Acotan un presupuesto, el incremento de tasas se hace en función a esas variables y resulta que después la inflación termina siendo mucho mayor.”
Reorganización administrativa y optimización del personal
En cuanto a la estructura municipal, el secretario resaltó la política de austeridad y eficientización iniciada desde el comienzo de la gestión de “Pipo” Durán, lo que permitió amortiguar la crisis actual.
“En los últimos dos años la cantidad de dotación de personal y funcionarios ha disminuido. Se han jubilado empleados municipales y en la mayoría de los casos no se ha incorporado en la misma cantidad. Hoy con una dotación menor de personal el municipio viene prestando gran cantidad de servicios.”
Mikulán enfatizó que el personal municipal ha recibido capacitación para llevar a cabo de manera directa la ejecución de obras públicas, reduciendo la necesidad de contrataciones externas que encarecen los costos.
Inversiones en bienes de capital y obras para el segundo semestre
Finalmente, en materia de inversiones y bienes de capital para la segunda mitad del año, el titular de la cartera económica descartó la compra de maquinaria o vehículos pesados en el corto plazo, priorizando el mantenimiento de la flota existente. En este sentido, recordó la reciente licitación de cubiertas por más de 60 millones de pesos.
Las prioridades en obras públicas para el semestre se concentrarán en:
Planta de asfalto y bacheo: Continuidad de trabajos en la avenida San Martín y arterias clave, garantizando insumos como cemento asfáltico, emulsión y áridos.
Plan de veredas y dársenas: Infraestructura peatonal integrada con dársenas de estacionamiento para agilizar la circulación vial en la ciudad.
Alumbrado público e iluminación LED: Consolidación del plan de luminarias. “El año pasado hemos colocado más de 1.200 o 1.300 luminarias y calculamos que este año vamos a superar esa cantidad”, afirmó el funcionario, destacando los recientes trabajos de iluminación en el puente aéreo y la zona del kilómetro 6.
Con un esquema apoyado en el ahorro previo, la mano de obra propia y la priorización de insumos esenciales, la gestión municipal de Eldorado busca atravesar el segundo tramo del año manteniendo el ritmo de obras públicas y garantizando la solvencia de las arcas locales.



