Hace unos días, Cecilia (nombre ficticio) fue atacada por su pareja. Como otras veces, él se puso nervioso y la golpeó en el ojo y la boca, provocándole un morado en la zona derecha de la cara. Después de agredirla, el hombre se la llevó a la fuerza –para asegurar que nadie viera sus lesiones– y amenazó con matarla y enterrarla en un hoyo. No era la primera vez que Cecilia sentía que su vida estaba en peligro, así que se armó de valor y solicitó una orden de protección en comisaría, que fue concedida horas más tarde en la Ciudad de la Justicia de Barcelona. Mientras la mujer espera que su denuncia por violencia de género se resuelva, el agresor tiene prohibido acercarse a mil metros de ella y comunicarse por cualquier medio.
]]>



