SpaceX lanzó una nueva versión del Starship.
Tal como estaba previsto por cálculos astronómicos, un cohete de SpaceX que había cumplido misiones de transporte hacia el satélite natural impactó este miércoles contra la superficie de la Luna. La colisión, a una velocidad estimada en 8.700 kilómetros por hora, no pudo ser capturada en vivo debido a la zona del choque, pero la evidencia científica posterior lo confirmó.
El cohete Falcon de SpaceX había sido lanzado el 15 de enero de 2025 para desplegar dos módulos de alunizaje: el Blue Ghost de Firefly Aerospace —que logró un histórico descenso exitoso como la primera nave privada en conseguirlo— y el Resilience de ispace, que terminó estrellándose.
Tras cumplir su tarea, el segmento superior inerte de cuatro toneladas quedó a la deriva en el espacio exterior.

Cohete de SpaceX chocó contra la Luna y hay alerta espacial: «Las cosas se volverán mucho más caóticas»
Evidencia telescópica y rastros de sodio y litio en la Luna
Desde la compañía aeroespacial, su representante Julianna Scheiman aclaró que el choque no fue intencionado y detalló que el desvío fatal de la trayectoria respondió a una combinación de factores vinculados a la actividad solar y la fuerza de gravedad. Asimismo, remarcó que SpaceX mantiene una estrecha colaboración con la NASA para prevenir futuros incidentes de esta naturaleza.
Aunque los astrónomos aficionados como el neerlandés Marco Langbroek no lograron visualizar el momento exacto desde la Tierra, la confirmación llegó desde el Observatorio Europeo Austral. El Telescopio Extremadamente Grande, ubicado en territorio chileno, detectó una extensa estela compuesta por sodio y litio que se prolongó durante varios minutos tras el impacto.
Carl Schmidt, investigador de la Universidad de Boston, aseguró estar «100% seguro» de la identificación de las señales del choque. En sintonía, el astrofísico retirado Jonathan McDowell ratificó: «No tengo dudas de que el cohete ahora está hecho pedazos en la Luna, cerca del cráter Einstein. Como físico, sé que lo que sube debe bajar».
La confirmación visual definitiva del nuevo cráter formado quedará en manos de la NASA, cuyo Orbitador de Reconocimiento Lunar sobrevolará la zona en los próximos días para enviar registros fotográficos oficiales.
El peligro de la basura lunar ante la nueva carrera espacial
El episodio vuelve a encender las alertas de la comunidad científica sobre la acumulación de basura espacial en el entorno lunar, un problema que amenaza con multiplicarse drásticamente ante la intensa competencia geopolítica y comercial entre Estados Unidos y China por la conquista del satélite.
Previamente, en 2022, un cohete de origen chino ya había colisionado de manera accidental contra la superficie lunar, sumándose a numerosos restos que impactaron de forma sigilosa a lo largo de las últimas décadas.
Con las misiones robóticas proyectadas por la NASA para los próximos años, el avance de las naves Starship de Elon Musk y el programa Blue Moon de Jeff Bezos con vistas a las futuras misiones Artemis, los especialistas pronostican un escenario desafiante.
«Las cosas se volverán mucho más caóticas cerca de la Luna», advirtió McDowell, concluyendo con una advertencia hacia el futuro de la exploración: «Cuando eso suceda, un impacto como este que genere grandes cantidades de polvo será inaceptable».


