Cuando se trata de encontrar un trabajo como inmigrante en España, la construcción es uno de los rubros que muestra más oferta y oportunidades. Incluso, hasta puede reportar ingresos mucho más altos que en el país de origen.
Esta es la experiencia de Luis Alberto, un albañil hondureño que, como relata una nota de El Español, dejó su país para armarse una realidad más amable y auspiciosa.
El hombre aprendió y se perfeccionó en este oficio en su país. Pero, por la profunda crisis en sus tierras, tomó la decisión de instalarse en el viejo continente.
«En Honduras falta trabajo. Entonces, tuve que decidir emigrar«, explica.
Empezar en España
Sobre reinsertarse en un nuevo lugar, contó en la nota de El Español que, a pesar de su experiencia, le costó un tiempo incorporarse a las obras.

Al no tener referencias ni contactos, le costaba demostrar sus conocimientos.
También, dice, tuvo que adaptar el vocabulario específico. “Muchas herramientas y materiales reciben nombres diferentes. Con lo cual, una parte importante de la adaptación consistió en aprender un nuevo lenguaje”.
“En España, por otra parte, las herramientas son mucho más cómodas y hay materiales que en Honduras no se manejan”.
Cuál es el salario de un albañil en Europa
Luis Alberto contó que en su nuevo comienzo, a pesar de su recorrido, lo tomaban para los roles más básicos y de sueldos más bajos.

«Te conocen en tu país pero acá no. Cuando venís, ganas como un ayudante, unos 50-55 euros al día», explica.
Con el paso de los meses, la calidad de su oficio quedó demostrada. Así fue que ganó la confianza de sus superiores y pudo negociar mejores pagos.
«Van viendo tu trabajo, que lo hacés muy bien. Lográs ganar 80 o 90 euros«. Si se trabajan 22 jornadas al mes, el sueldo puede llegar a los 1.980 euros.
“La clave es mostrar un buen trabajo”, sugiere.
El lado B de emigrar
Aunque reconoce que instalarse en España le brindó posibilidades económicas, en su relato no deja de lado el costo que implica rearmarse en un país ajeno.
«Lo más difícil para todo inmigrante es dejar a su familia. Son muchos kilómetros de distancia y es difícil el día a día», finalizó.

