
Un busto de Petar II Petrović-Njegoš, una de las figuras centrales de la historia y la cultura de Montenegro, podría instalarse en la Plaza Primero de Mayo, en Balvanera, a partir de un proyecto de ley presentado este martes en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa, impulsada por la legisladora y vecina de Balvanera Lucía Montenegro (LLA), propone aceptar la donación realizada por el Gobierno de Montenegro de una escultura conmemorativa de bronce y autorizar su emplazamiento en la plaza delimitada por avenida Hipólito Yrigoyen, Pasco, Adolfo Alsina y Pichincha, en la Comuna 3. Su padre es integrante de la Junta Comunal 3.
El proyecto establece que el diseño definitivo deberá contemplar la circulación peatonal, la accesibilidad, la conservación del entorno y el mantenimiento del espacio público.
El conjunto tendrá una base o plataforma aproximada de 7,50 por 7,50 metros, mientras que el área central de implantación será de unos 3,80 metros. El busto estará colocado sobre un pedestal de aproximadamente 65 centímetros por lado y 1,30 metros de altura, acompañado por una base de unos 45 centímetros.
La estructura será de bronce y el pedestal deberá ser construido en piedra o un material equivalente. Las medidas son referenciales y podrán ser modificadas por las áreas técnicas de la Ciudad para garantizar la seguridad estructural y la integración del monumento con la plaza.
Una flor nacional de Montenegro
La propuesta también contempla incorporar al conjunto un pequeño cantero con mimosas, la flor nacional de Montenegro. De acuerdo con el proyecto, la instalación de este sector estará a cargo de la Comuna 3.
La ubicación definitiva del busto quedará sujeta a las verificaciones técnicas y operativas correspondientes.
El Gobierno de Montenegro, o quien este designe, tendrá a su cargo los gastos relacionados con el traslado y el mantenimiento del busto.
Según consta en los fundamentos, la propuesta cuenta además con el respaldo de la Comuna 3, que aprobó por unanimidad el emplazamiento, y con una nota diplomática de la Embajada de Montenegro en Buenos Aires.
Quién fue Petar II Petrović-Njegoš
Petar II Petrović-Njegoš nació en 1813 en Njeguši y asumió tempranamente el liderazgo del Principado-Obispado de Montenegro. En 1830 fue consagrado como Vladika y ejerció la conducción política y espiritual del territorio hasta su muerte, en 1851.
Su gobierno estuvo marcado por la presión del Imperio Otomano, la fragmentación territorial y una organización social basada en clanes y comunidades tribales. Durante su liderazgo impulsó procesos de centralización del poder, organización institucional y ordenamiento administrativo.
También promovió la educación y la formación de estructuras administrativas básicas en un territorio que todavía no contaba con un sistema educativo formal consolidado.
Pero Njegoš no fue solamente un dirigente político y religioso. También tuvo una importante producción literaria y filosófica y es considerado una de las figuras fundamentales de la tradición eslava del sur del siglo XIX.
Entre sus obras más reconocidas se encuentran “La corona de los montes”, publicada en 1847, y “El rayo del microcosmos”, de 1845. Sus textos abordaron cuestiones vinculadas con la libertad, la identidad colectiva, la existencia y el destino humano.
Por esa combinación de liderazgo político, producción cultural y dimensión espiritual, Petar II Petrović-Njegoš ocupa un lugar central en la construcción de la identidad nacional moderna de Montenegro.
El vínculo entre Montenegro y Buenos Aires
Los fundamentos del proyecto señalan que la instalación del busto busca también representar los vínculos históricos entre Montenegro y la Argentina.
En 2018, la Cancillería argentina conmemoró el bicentenario del arribo de la primera familia montenegrina al país. En esa oportunidad se destacó además que Argentina alberga a la comunidad montenegrina más numerosa de América Latina.
Buenos Aires tuvo un papel importante en la organización de esa colectividad. En 2016, la Ciudad fue elegida como sede de la Asociación de Comunidades Montenegrinas de América Latina, durante un encuentro de representantes de la comunidad realizado en el marco de la visita oficial del entonces primer ministro de Montenegro.
A esto se suman acuerdos bilaterales de cooperación. En 2016, Argentina y Montenegro firmaron un Acuerdo de Cooperación Económica y Comercial, mientras que en 2018 suscribieron un Acuerdo de Cooperación Cultural.
La presencia diplomática montenegrina también tiene un peso particular: Buenos Aires es una de las dos ciudades del continente americano donde Montenegro cuenta con una embajada permanente, junto con Washington. Desde la sede porteña se ejerce además representación diplomática no residente ante otros países de Sudamérica.
Un monumento como símbolo de la comunidad montenegrina
De aprobarse el proyecto, el busto de Njegoš quedará incorporado al espacio público de Balvanera como un símbolo de la presencia y la historia de la comunidad montenegrina en la Argentina.
La iniciativa plantea que el monumento no solo permitirá homenajear a una figura fundamental de la historia de Montenegro, sino también representar los vínculos migratorios, culturales y diplomáticos construidos entre ambos países durante generaciones.
El proyecto de ley lleva el número de expediente 2432-D-2026 y fue presentado el 11 de agosto de 2026 por la legisladora Lucía Montenegro.
J.C.
Foto: proyecto de Ley



