Demostración realizada en el Aero Club Alto Paraná, Eldorado, Misiones.La industria argentina de los biocombustibles dio un paso inédito: por primera vez en el país, un avión realizó una operación utilizando bioetanol producido en Argentina como combustible. La prueba se llevó adelante con un Embraer Ipanema 203, una aeronave agrícola utilizada para tareas de pulverización, en el Aero Club Alto Paraná, en Eldorado, Misiones.
El combustible empleado fue elaborado por Bioenergías Agropecuarias S.A., integrante de Essential Energy Holding, y el ensayo permitió poner a prueba en condiciones reales la utilización de etanol de origen nacional en una aeronave.
La iniciativa se enmarca en un Memorando de Entendimiento (MoU) firmado a comienzos de este año y apunta a profundizar la vinculación entre la agroindustria, la producción de energías renovables y el sector aeronáutico. El desarrollo también busca poner en valor la capacidad argentina para producir bioetanol a partir de materias primas como la caña de azúcar y el maíz.
Más allá de tratarse de una primera experiencia, el ensayo tiene relevancia porque permite avanzar en la evaluación técnica de combustibles de origen renovable para aplicaciones aeronáuticas, uno de los sectores que enfrenta mayores desafíos para reducir sus emisiones.
La experiencia realizada en Misiones también abre una perspectiva productiva: la utilización de biocombustibles en la aviación podría generar nuevas oportunidades para las cadenas agroindustriales argentinas y ampliar los destinos posibles para materias primas y tecnologías desarrolladas en el país.
El proyecto santafesino que apunta al combustible sustentable para aviones
El avance se produce mientras en Santa Fe avanza otro proyecto vinculado al futuro de los combustibles renovables para la aviación. YPF y Essential Energy Holding trabajan en la reconversión de la ex Refinería San Lorenzo, un predio que permanecía inactivo desde 2018 y que será transformado en una biorrefinería.
La iniciativa, desarrollada a través de Santa Fe Bio, contempla la producción de combustible sustentable para aviación (SAF, por sus siglas en inglés) y proyecta exportaciones que podrían llegar a u$s600 millones anuales una vez completadas sus distintas etapas.
La primera fase del proyecto ya está en marcha e incluye una planta de pretratamiento de materias primas de origen vegetal y animal y la readecuación del complejo industrial. La obra comenzó en enero y registra un avance cercano al 30%, con una inversión prevista superior a los u$s70 millones para esta etapa.
La segunda etapa contempla una inversión adicional cercana a u$s300 millones y la construcción de la biorrefinería propiamente dicha, además de un módulo de hidrógeno necesario para la elaboración de combustibles sostenibles destinados a la aviación.
La futura planta utilizará tecnología multifeedstock, con capacidad para procesar aceites vegetales, residuos orgánicos y grasas animales, principalmente provenientes de la agroindustria santafesina.
De esta manera, la prueba realizada en Misiones y el proyecto que avanza en San Lorenzo forman parte de una misma tendencia: la búsqueda de alternativas renovables para abastecer al sector aeronáutico y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para la producción agroindustrial argentina.



