A pocas horas de cumplirse un mes de la desaparición de la vecina Nilda López, del barrio Altos de General Rodríguez, crece la angustia de sus familiares, ya que nada se sabe desde el 17 de julio de este año, cuando fue vista por última vez. El caso tiene una arista no esperada: es motivo de investigación saber si fue obligada a realizar la venta de su propiedad.
Cabe recordar además que, desde el propio Municipio, a través de su cuenta de Facebook, se solicitaron datos para dar con el paradero de la mujer, de 53 años.
En ese marco, una mujer presentó la denuncia policial días atrás en la seccional 1ª de Gral. Rodríguez por la desaparición de su madre, Nilda Isabel López, quien fue vista por última vez el 17 de julio en cercanías de su domicilio, tras una serie de conflictos y presuntas amenazas de terceros que reclamarían la propiedad de su vivienda, además de aportar un video donde la desaparecida parece ser coaccionada a entregar las llaves de su hogar a un individuo.
La Justicia y las autoridades policiales trabajan en el esclarecimiento de la desaparición de Nilda, una mujer de 53 años cuya ausencia, denunciada formalmente el 29 de julio, elevó una investigación y se intenta determinar si existió una presunta coacción e irregularidades en la supuesta venta de su propiedad.
La denuncia gira en torno a un complejo episodio, testimonios contradictorios y un registro fílmico aportado que muestra a la mujer ahora desaparecida en un estado de evidente vulnerabilidad, respondiendo casi con monosílabos a preguntas de un supuesto comprador que filmaba la casa de la mujer y hablaba de una presunta transacción.

Cronología de una ausencia repentina
De acuerdo a la denuncia, hay un marcado contraste en la normalidad de la vida cotidiana de López con la irrupción de sujetos desconocidos en su domicilio de la calle Fortín Argentina S/N, entre Teresa Mastellone y Fortín Cacique.
El viernes 17 de julio, entre las 16:30 y las 18:30 horas, se dio el último contacto presencial con su familia. Durante la visita, Nilda se encontraba en un estado de absoluta normalidad, según relató su hija, ya que compartieron mate y vieron televisión. La mujer manifestó su intención de comprar materiales para reparar el techo de su vivienda, que presentaba filtraciones, lo que evidenciaría planes incompatibles con una partida voluntaria.
Robo de un teléfono celular: en días posteriores a este encuentro, la hija de la mujer intentó comunicarse telefónicamente sin éxito. Se confirmó que el dispositivo móvil de Nilda había sido robado poco antes de su desaparición, factor que incrementó su aislamiento.
El viernes 24 de julio fue la última vez que la vieron terceras personas. Su vecina y amiga confirmó haberla visto en su domicilio.
El sábado 25 de julio se dio un punto de inflexión. En la denuncia consta que la vecina observó la presencia de tres hombres desconocidos en el interior de la casa. Coincidentemente, un sujeto que alegó ser el comprador de la casa aseguró que ese mismo día fue amenazado por tres individuos para que abandonara el lugar.
El martes 28 de julio, tras varios días de actividad sospechosa, el supuesto comprador entregó las llaves de la vivienda a la vecina, afirmando que se retiraba definitivamente tras haber sido “intimidado con armas de fuego”.
Y el miércoles 29 de julio, a las 2:30 horas, ante la evidencia de una vivienda deshabitada, pero con las pertenencias intactas, se radicó la denuncia por averiguación de paradero.
La “trama inmobiliaria” y un abismo de 21 millones
La Justicia tiene en su poder un video aportado a la causa donde se investigaría al supuesto comprador. Es que se pone en duda la legitimidad de la transacción: el sujeto habría presentado un pagaré con fecha del 25 de julio por un monto de 9.000.000 de pesos. Sin embargo, en un video posterior grabado por él mismo, se refiere a la operación por una cifra de 30 millones. Esta diferencia de 21 millones de pesos entre el documento físico y la declaración verbal es uno de los ejes de la sospecha.
Un extraño comportamiento: el individuo denunció haber sido «estafado» y «amenazado» el día 25 de julio. No obstante, resulta cuanto menos llamativo que permaneciera en la propiedad tres días más, haciendo entrega de las llaves recién el día 28.
Al ingresar a la propiedad tras la desaparición, se hallaron las ventanas abiertas y todas las pertenencias personales de Nilda Isabel López en sus sitios habituales, lo que desmoronaría la hipótesis de una mudanza planificada.

El video aportado, motivo de análisis
Una prueba aportada en la causa es un material audiovisual enviado por el supuesto comprador a la vecina como presunta «prueba de adquisición». En el video, el sujeto filma las dependencias de la casa y a Nilda López, relatando el estado de la propiedad y diciendo que el precio acordado era de 30 millones, con un anticipo de 9 millones y cuotas de 700 mil pesos, enfocando a la mujer –que contesta con gesto que denotaría preocupación- acerca de la venta que se llevaría a cabo: Nilda responde prácticamente con monosílabos.
La hija de la desaparecida, tras analizar el registro fílmico, sostuvo ante las autoridades que el rostro de su madre refleja un estado de angustia y presión externa, describiendo la escena como una declaración obtenida «bajo amenazas».
En la filmación, Nilda viste la misma ropa con la que habría sido vista por última vez, lo que situaría la grabación en el marco temporal de su desaparición.
Cabe agregar que, al momento de ser vista por última vez, Nilda Isabel López podría llegar a vestir una camiseta manga larga (con rayas negras y violetas) y un pantalón de jogging de color gris.
Ante cualquier dato concreto que pueda resultar útil para dar con su paradero, se solicita comunicarse con urgencia al número de emergencias 911 o con la Comisaría Primera de General Rodríguez, al 0237-4843398.



