Textiles Pigüé, de la represión a un reconocimiento vital para seguir en pie | ANSOL

En Primera Persona

Este 2026 es el tercero de los años en que el 12 de agosto es oficialmente el Día de la Cooperativa Textiles Pigüé y que tal fecha forma parte del calendario de efemérides escolares de los establecimientos educativos del Distrito. Pavada de reconocimiento, sobre todo al cotejar con la realidad de un par de décadas antes, cuando la misma organización hoy celebrada fue blanco de una de las máximas expresiones de la violencia estatal.

También un 12 de agosto, pero de 2004, las obreras y obreros afectados por la quiebra de Gatic, que meses antes y con el propósito de reactivarla habían ocupado la planta pigüense de la empresa y conformado la cooperativa, fueron desalojados con un violento operativo policial.

Textiles Pigüe
12 de agosto de 2004. Represión en la planta de producción.

Ocupar, resistir, producir

Pese a las señales de “madura el nocaut” apreciables ya en los años anteriores, el cierre de la planta del gigante de la industria textil en 2003 fue un cimbronazo para la pequeña ciudad del sudoeste bonaerense.

Superada esa conmoción inicial, ocupar las instalaciones para evitar su vaciamiento y mantenerlas en condiciones de volver a funcionar fue la respuesta de los trabajadores.

textiles pigue
Interior del predio de Terxtiles Pigüe.

La postura que luego asumieron de rechazar la oferta de un inversor privado para apostar a la vuelta al ring de la mano del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, generó recelos y rechazos de autoridades gubernamentales y buena parte de la dirigencia política y sindical. En ese clima de tensión se precipitó el violento desalojo.

Aunque duro y doloroso, el golpe no alcanzó para hacer arriar la bandera de la autogestión. Y semanas después los operarios volvieron a ocupar la fábrica y lograron la sanción de una primera ley de expropiación. 

Con ese cobijo, fueron trazando y cumpliendo objetivos: reacondicionar y reparar todo lo necesario para volver a poner las máquinas en marcha, reiniciar vínculos con proveedores y clientes, convocar a profesionales para planificar y optimizar los procesos productivos; y a la vez, “ir entendiendo de qué se trataba esto del cooperativismo, que es algo que no dejamos de poner en debate”, suele decir Francisco Martínez, uno de los fundadores y actual presidente de la cooperativa, que ya en 2014 logró la titularización definitiva de la planta sobre la ruta 33, una meta muy ansiada que abrió una nueva perspectiva.

Texiles Pigüé
Producción tetil en Textiles Pigüe.

Con eso logramos sacar definitivamente la policía y los juzgados de la puerta de la fábrica”, destaca también “el Manteca” Martínez cada vez que repasa ese logro, que permitió avanzar en la inserción en el mercado pasando a ser sujetos de crédito, invirtiendo en renovación de máquinas, mejorando en calidad y competitividad, vinculándose productivamente con otras empresas del sector.

El otro vínculo que se fue fortaleciendo fue el de la cooperativa con la gente de Pigué. Títulos de propiedad en mano, los trabajadores resolvieron donar a la comunidad, a través del municipio, los terrenos en el parque industrial y las instalaciones edilicias en el centro de la localidad que también eran de Gatic y les fueron adjudicados.  

Construir viviendas y comunidad

También paralelamente a la recuperación de la capacidad y actividad productiva de la planta, se fue dando la de derechos de los laburantes que se habían perdido junto con la fuente laboral. A partir del tener nuevamente un puesto de trabajo, entonces; y empezando por el de poder comer en familia todos los días, educación, salud, recreación, volvieron a ser accesibles y se empezaron a convidar a vecinos y vecinas, tanto incorporando asociados a la cooperativa como a través de colaboraciones y trabajos conjuntos con clubes, vecinales, centros culturales, entidades solidarias.

En este sentido, Textiles Pigüé fue oficiando de articuladora entre las demandas populares y las políticas públicas de los distintos niveles de gobierno, a las que había empezado a acudir en función del crecimiento de la actividad industrial y con la premisa de siempre honrarlas con responsabilidad y prolijidad administrativa.

Textiles Pigüe
Estudiantes ligados a la actividad textil del Centro de Formación 406 Anexo Barrio Maldonado, Bahía Blanca, visitan Textiles Pigüe.

Consolidado el proceso de reinserción en el mercado y capitalización patrimonial, tras resistir las adversidades de las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri y la pandemia, la empresa recuperada del sudoeste bonaerense mantuvo un período de inversión y de crecimiento de la actividad industrial que llevó la producción a picos de casi 200 toneladas mensuales a fines de 2023. 

En ese marco, el vínculo virtuoso con la comunidad y la recuperación de derechos también siguieron creciendo. El proyecto ya en marcha de construcción de un barrio en un predio de 10 hectáreas que la cooperativa adquirió es un ejemplo cabal al respecto. Además de para los 130 asociados y asociadas, el acceso al techo propio se puede extender a trabajadores de otros rubros, ya que se trata de 200 lotes. A la vez, las obras a realizar implican un movimiento económico y laboral que es enorme para una localidad de unos 16 mil habitantes como Pigüé para levantar viviendas.

Textiles Pigüé
Titularización del barrio Textiles Pigüe.

Todos estas facetas del hacer de Textiles Pigüé -acá enumerado muy resumidamente- son la explicación del paso de incomprensiones, desprecios y recelos de varios sectores en el principio, a la actual valoración que se manifiesta en la resignificación de la fecha del 12 de agosto, a través de ordenanzas aprobadas por unanimidad por el Concejo Deliberante en junio de 2024 . “De la represión al reconocimiento”, se sintetizó en la publicación de este último miércoles en las redes sociales de la cooperativa.

Se trata de un respaldo vital para superar la nueva piedra en el camino que significa este nuevo ciclo de políticas neoliberales impulsadas por el actual gobierno nacional, que se refleja en una brusca caída de la producción y los ingresos. Lo que no cae es la voluntad de los actuales 130 asociados y asociadas de resistir como siempre, construyendo comunidad, ratificando su vocación de ser una empresa recuperada para el pueblo de Pigüé. 

Redacción

Fuente: Leer artículo original

Quién era Maximiliano Vandecaveye, el hombre que murió al ser embestido por una camioneta que volcó sobre la vereda en Mar del Plata

La Policía logró identificar a la única víctima fatal del brutal choque y vuelco de una camioneta contra un...

La «manguera de la muerte»: la falla técnica que desató la tragedia del fentanilo

La desconexión accidental por menos de cinco segundos de una manguera que no supera los tres milímetros de diámetro...

La profesora sanmartiniana: hizo todas las rutas del Libertador y va por más

A más de cuatro mil metros de altura, la noche en la cordillera se siente en el cuerpo. El...
- Advertisement -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí