Alguien se tomó de forma literal lo de la batalla cultural y cayó hacia el lado del grotesco. En medio de una multitudinaria competencia en La Plata para “farmear aura” -la sorpresiva y extravagante nueva movida de los adolescentes y no tanto- llegó un “Therian”, representante de otra tribu que explotó hace un tiempo y que parecía destinada al ostracismo.
El resultado de esta insólita aparición: al therian lo sacaron a empujones. Se tuvo que ir de la cancha corriendo entre la gente.
La estrafalaria escena ocurrió en la tarde de este sábado en la Plaza Moreno de La Plata, donde se realizaba una convocatoria de jóvenes para una exhibición o certamen (es difícil de calificar con las categorías tradicionales del lenguaje) para “farmear aura”.
Sorpresa incluso entre los organizadores: había varias decenas de personas reunidas bajo un sol que volvió a irradiar este fin de semana después de casi dos meses de estar oculto tras las nubes.
Según se pudo ver en las redes sociales -el gran escenario de estas teatralizaciones fronterizas con el ridículo- los enfrentamientos entre competidores sucedían de manera normal. Sin inconvenientes a la vista.

Todo muy natural: un grupo integraba el “jurado”; las parejas tomaban un minuto o 90 segundos para las perfomances y todos filmaban.
Hasta que entre los gritos y por entre medio de una rueda apareció el therian. Nota de redacción para algún desprevenido. Se llama así a las personas que se “autoperciben” animales y por lo tanto andan por la vida (y las plazas) disfrazados con algún atuendo que lo asemeje a algún cuadrúpedo. O mamífero no humano. Para definirlo de alguna manera.
Esta intervención primero pareció parte de la misma actuación circense. Pero cuando se advirtió que no era un “farmero” rápido llegó la reacción: el muchacho de barba simil animal fue arreado del ring y tuvo que perderse entre los espectadores que no alcanzaban a comprender en qué plano estaban.
Desde la organización del evento amateur dijeron (obvio por redes sociales, casi único canal de comunicación) que la jornada fue un éxito. Que el therian no solo tuvo que huir, si no que apenas ganó unos segundos de grabación en los celulares que buscaban captar el aura más calificado de una tarde calentita del invierno platense.

