El modelo de Ciudad Cuidadora de la capital del Maresme impulsa una transformación transversal que integra salud, servicios sociales, urbanismo, tecnología, investigación y participación ciudadana. El Mataró Care City Lab se consolida como el centro neurálgico de esta estrategia, que también incluye iniciativas como la tarjeta Mataró Cuida o la sensorización de hogares.
Mataró ha situado los cuidados en el centro de sus políticas públicas apostando por convertirse en una ciudad cuidadora. No solo únicamente como la atención a personas mayores o dependientes, el Consistorio defiende un modelo que afecta a todas las áreas municipales y busca garantizar el bienestar durante todo el ciclo vital, preparando la ciudad para el envejecimiento de la población.
La concejala de Ciutat Inclusiva i Saludable, Laura Seijo, explica que el proyecto ha evolucionado. “En un inicio el concepto de ciudad cuidadora estaba más dirigido al final de vida, pero después vimos que todas y cada una de las personas de nuestra ciudad, de una forma u otra, debemos ser cuidadas”, afirma.
Según Seijo, la clave es actuar antes de que aparezca la dependencia. “No vale que nos pongamos a trabajar con las personas de más de 80 años, porque ya vamos tarde. Debemos trabajar mucho antes para que lleguen al final de la vida con una buena calidad de vida y con dignidad”, asegura.
Esta estrategia toma forma en el Mataró Care City Lab , ubicado en el espacio Mataró Cuida, inaugurado en noviembre del 2024. Es la principal infraestructura de innovación del proyecto y actúa como punto de encuentro entre administraciones, sistema sanitario, universidades, empresas y entidades sociales, concentrando servicios, investigación, formación e innovación.
El Care City Lab es fruto de un proyecto, financiado con fondos europeos, cuyo propósito es desarrollar modelos innovadores de acompañamiento al envejecimiento activo y a personas en situación de fragilidad, dependencia, cronicidad o discapacidad, además de generar conocimiento y transferencia tecnológica.
La tarjeta Mataró Cuida, en fase piloto, asesorará y abrirá la puerta de los recursos para cuidadores
Dentro del Lab conviven distintos servicios. El Ayuntamiento impulsa la Oficina de Cures, de orientación integral, y el servicio Sirius , especializado en accesibilidad. El Consorci Sanitario del Maresme y el Institut Català de la Salut lideran una investigación sobre fragilidad, disfagia y envejecimiento saludable, mientras el TecnoCampus se encarga de la transferencia de conocimiento. También participan la Fundació Hospital Sant Jaume y Santa Magdalena, la Fundació El Maresme, Eurecat y TIC Salut Social.
“La voluntad es que sea un espacio no sólo de ciudad, sino de comarcas y de Catalunya referente en la atención a los cuidados”, explica Seijo, quien remarca que el proyecto sigue abierto a incorporar nuevos actores.
La filosofía cuidadora también implica el espacio público, con espacios de salud en los barrios, dinamización de parques para mayores, sombras en zonas de convivencia y un urbanismo revisado hacia los cuidados. Seijo recuerda que, tras retirarse un banco por molestias vecinales, su madre de 90 años le hizo ver que era imprescindible para descansar de camino al supermercado. “Aquel banco era el lugar donde paraba, descansaba y charlaba. Si lo sacamos, también sacamos autonomía”, ejemplifica.
Otro pilar es la salud mental. Mataró cuenta con una Taula de Salut Mental con más de 35 entidades sensibilizadoras y preventivas, con iniciativas como la Setmana de la Salut Mental. El Ayuntamiento ha incorporado psicólogos a todas las escuelas para detectar precozmente el malestar emocional, junto con el programa Escolta Jove en institutos.
La dimensión comunitaria también es clave, con proyectos como Dones Connectades o Mataró Sona combaten la soledad no deseada. Seijo destaca la prescripción social, citando el caso de un médico que recomendó a una paciente unirse a un grupo comunitario: “Quizá no le estás dando un antidepresivo; le estás recetando que haga comunidad. Es hacia dónde debemos ir”, asegura.
Mataró también desarrolla la tarjeta Mataró Cuida, en fase piloto con un centenar de participantes, que ofrecerá asesoramiento jurídico gratuito y acceso preferente a recursos municipales para cuidadores. “Es una manera de reconocer a la gente que cuida y también de cuidar a la gente que cuida”, afirma Seijo, señalando que la realidad afecta mayoritariamente a mujeres.
El Care City Lab desarrolla modelos innovadores de acompañamiento al envejecimiento
En innovación tecnológica destaca la sensorización de hogares de ancianos mediante sensores que detectan cambios en las rutinas para activar respuestas preventivas en el que ya participan más de 400 personas.
“Nunca se puede separar la parte social de la parte de salud. Siempre hemos apostado por que trabajen juntas”, sentencia la concejala del ámbito social, quien concluye que “nadie puede trabajar solo. Ni el Ayuntamiento, ni el sistema sanitario, ni los servicios sociales, ni las entidades. Aquí debemos sumar.”

Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo



