Klaus-Michael Kühne, uno de los empresarios más poderosos de Alemania y figura central del transporte y la logística internacional, murió en la madrugada del último lunes 24 de agosto, a los 89 años, en Schindellegi, Suiza.
La noticia fue comunicada por Kuehne+Nagel, el grupo logístico del que era presidente honorario y que fue fundado por su abuelo.
Kühne estaba casado con Christine Kühne, no tenía hijos y residía en Suiza desde la década de 1970. Respecto a la sucesión del patrimonio, uno de sus proyectos quedó en una posición central.
La Fundación Kühne, que cuenta con cinco décadas de existencia, tendrá un papel clave en el futuro del patrimonio del fallecido, señaló el medio Argentinisches Tageblatt.
El mismo fue valorado de manera diferente. Para el índice de Bloomberg, la fortuna de Kühne rondaba los 49.000 millones de dólares estadounidenses, cifra que lo ubicaba como el hombre más rico de Alemania.

Forbes, en cambio, calculaba este año un patrimonio de 41.900 millones dólares estadounidenses. Aquello olocaba al empresario en el segundo puesto del país, detrás de Dieter Schwarz, artífice del imperio Lidl –del rubro de la cadena de supermercados-, cuya riqueza estimaba en 64.100 millones de dólares.
Las diferencias entre ambas mediciones están relacionadas, entre otros factores, con la forma de valorar compañías y participaciones empresariales. En el caso de Kühne, una parte importante de su patrimonio estaba asociada a empresas que cotizan en bolsa, por lo que el valor de sus participaciones puede fluctuar de acuerdo con los precios de mercado.
La situación es diferente en el caso de Schwarz, cuyo patrimonio está relacionado con un grupo empresarial controlado mediante una fundación y sin acciones negociadas públicamente. Por eso, los rankings pueden ofrecer posiciones distintas aun cuando se refieran al mismo momento.
Una fundación con proyectos de educación, ciencia y cultura
La Fundación Kühne ocupa un lugar importante en la estructura creada alrededor del empresario. La organización financia iniciativas relacionadas con educación, investigación médica, logística y cultura.
Es que para Kühne creía que «el éxito empresarial debe ir de la mano de la promoción del bien común«, según figura en el sitio web de la mencionada fundación.
El alemán también creó en Hamburgo -su ciudad natal- una universidad especializada en administración y transporte.

A la vez, destinó recursos a diferentes proyectos culturales. Entre ellos estuvo su respaldo a la Elbphilharmonie, la emblemática sala de conciertos de dicha ciudad alemana, además del impulso a la construcción de un nuevo teatro de ópera.
Klaus-Michael Kühne, magnate de la logística y el transporte internacional
Kühne había nacido el 2 de junio de 1937. Su vínculo con la empresa familiar comenzó en 1958, cuando tenía 21 años. Kuehne+Nagel había sido fundada en Bremen en 1890 por su abuelo, August Kühne, junto con Friedrich Nagel.
En 1966 asumió la conducción ejecutiva y comenzó una etapa de expansión que transformaría aquella empresa familiar en uno de los mayores operadores logísticos del planeta.
Desde 1975 dirigió el grupo internacional y entre 1992 y 2011 ocupó la presidencia de su consejo de administración.
La dimensión alcanzada por la compañía refleja la magnitud de ese proceso. Actualmente cuenta con más de 1.300 oficinas en casi 100 países y alrededor de 88.000 empleados.
Sus servicios incluyen transporte marítimo y aéreo, operaciones terrestres, almacenamiento y gestión de cadenas de suministro para unas 400.000 empresas.

Sin embargo, el patrimonio de Kühne no dependía únicamente de Kuehne+Nagel. Su holding controlaba aproximadamente el 55% del grupo logístico y cerca del 30% de la naviera Hapag-Lloyd. Además, acumuló participaciones relevantes en Lufthansa, Brenntag y Flix.
También tuvo una relación estrecha con el Hamburgo SV, uno de los clubes de fútbol más tradicionales de Alemania.
La relación de Klaus-Michael Kühne con Mallorca
Apenas diez días antes de su muerte, Kühne había estado por última vez en Mallorca -la renombrada isla española que recibió sus visitas durante décadas-, según informó Diario de Mallorca.
El empresario era propietario del hotel Castell Son Claret, situado en el municipio de Calvià, al que había convertido en puro lujo.
Su vínculo con la isla también estuvo relacionado con un proyecto cultural. Durante años participó en la iniciativa de la Caja de Música, concebida como futura sede de la Orquesta Sinfónica de Baleares. Posteriormente, sin embargo, se retiró del proyecto.
El pasado de Kuehne+Nagel durante el nazismo
La historia del grupo empresarial también estuvo atravesada por un capítulo relacionado con el nazismo. Kuehne+Nagel participó durante ese período en el transporte de muebles, libros y otros objetos confiscados a familias judías deportadas desde diferentes países europeos.
Kühne nació en 1937, por lo que no tuvo responsabilidad personal en esos hechos. Sin embargo, recibió críticas por su resistencia a una investigación independiente y exhaustiva sobre la actuación de la compañía durante aquella etapa.
El episodio formó parte de las controversias vinculadas con el pasado de la empresa familiar que posteriormente convirtió en un gigante internacional.

