Volver a entrenar después de las vacaciones cuesta menos cuando llevas en la muñeca un Garmin; las buenas intenciones se convierten en hechos, datos, rutas y pequeños retos diarios. Ver tu actividad, pulsaciones, sueño, recuperación o evolución de los entrenamientos ayuda a aterrizar objetivos realistas y evita caer en el clásico “mañana empiezo”. En lugar de improvisar, puedes ajustar el esfuerzo según cómo responda tu cuerpo y recuperar la constancia paso a paso.
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