Javier Milei volvió a hablar ante un auditorio compuesto por estudiantes secundarios y en ocasión de visitar el colegio ORT alentó a los asistentes a «abuchear a los periodistas» en medio de una nueva embestida contra la prensa. También aprovechó el encuentro para cuestionar al kirchnerismo y a quienes lo presionan para moderar sus políticas de ajuste y ordenamiento macro.
El Presidente asistió este jueves por la mañana al centro educativo del barrio de Almagro donde brindó una charla sobre “Ética como política de Estado” ante alumnos de 4º y 5º año de la escuela secundaria, que si bien es laica tuvo su origen en la colectividad judía. «Los valores del judaísmo son determinantes en la construcción de las políticas públicas que implementa el Gobierno nacional”, enfatizó el mandatario.
“Nos basamos en un conjunto de valores que no son negociables”, sostuvo el mandatario al inicio de la disertación, y señaló que “la ética y la moral, el respeto por los derechos naturales, así como el coraje y la templanza para elegir el bien y bancarse las consecuencias”, constituyen principios fundamentales a la hora de definir las políticas públicas.
Durante la exposición que hizo en la institución, el presidente Milei volvió a reafirmar el rumbo el rumbo económico y dijo que no cederá a las presiones para flexibilizar sus políticas tendientes a ordenas las cuentas públicas. Además, el libertario acusó a la oposición de «jugar sucio» con los reclamos de medidas para atender la morosidad de las familias. Pero como viene sucediendo en sus posteos en la red social X, aprovechó la ocasión para cuestionar a los medios de comunicación.
Los dichos del mandatario se produjeron en un momento en el que discurría sobre los mandamientos bíblicos. Al referirse al que prohíbe robar, sostuvo que «sin propiedad privada no hay mercado. Si el fruto de mi trabajo puede ser confiscado por otro, ya sea un ladrón o un Estado que redistribuye por la fuerza, desaparece el incentivo a producir. La propiedad privada no es una convención humana arbitraria, es el reconocimiento de que el trabajo del hombre le pertenece, porque el creador mismo lo instruyó así. Esto le vendría bien a los periodistas«, y en ese momento fue aplaudido por algunos adolescentes. Ante esa reacción, alentó a los estudiantes generalizar su repudio contra la prensa: «Si quieren hacerlo más fuerte se los voy a festejar».
Por otra parte, el jefe de Estado cuestionó a los dirigentes de la oposición y dijo que es «generoso» al llamarlos adversarios porque «es darles una estatura moral que no tienen. Pero por más sucios que sean, eso no justifica que nosotros tengamos que jugar sucio».
En otro tramo de su discurso, el mandatario recordó que «recientemente se filtró una frase mía que dice que ‘al populismo no se le gana con más populismo, al populismo se le gana haciendo las cosas bien’. En los últimos días hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos. Eso terminaría mal. Pero aunque terminara bien, sería un contrasentido ganarle al populismo haciendo populismo». Y reiteró: «Vamos a seguir haciendo lo que es justo».
Al respecto, sentenció que «no estamos dispuestos a negociar nuestros valores éticos y morales. Vamos a seguir haciendo lo que está bien y lo que es justo, sin ceder a los cantos de sirenas».
En varios tramos de su discurso, el libertario hizo referencia a las Sagradas Escrituras. Sostuvo que su administración tiene por objetivo “llevar a cabo medidas que sean justas, y que esa justicia esté entrelazada a los valores judeocristianos, conlleva a maximizar el crecimiento y el bienestar”. Por lo tanto, sostuvo que “cuando las políticas están alineadas con estos valores, con lo material y lo espiritual, prosperan”.

