Hay empresas con décadas de éxito, con una facturación sólida y un producto excelente, cuya imagen externa no refleja en absoluto su potencial. Son compañías, a menudo familiares, que funcionan bien pero que comunican como hace cincuenta años, perdiendo por el camino valiosas oportunidades de negocio. En ese desajuste entre la realidad y la percepción es donde Daniel Quirós y Laura Gómez, fundadores del atelier de branding DLAB, han encontrado su propósito desde hace veinte años: actuar como arqueólogos para desenterrar el valor oculto y la singularidad de las marcas.
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