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Después del caos de Rodalies durante el eclipse, las explicaciones hicieron vacaciones. El eclipse tenía día y hora desde hacía años. El Gobierno había celebrado cerca de un centenar de reuniones; en alguna, alguien habría podido preguntar por los trenes. Illa fue a Tarragona cuando faltaban 24 horas. Al día siguiente faltaban convoyes, espacio e información: ya no había nada que celebrar. Se impuso el silencio, quizá confiando en que en septiembre ya lo hubiéramos olvidado. Pero la memoria de los usuarios es sorprendentemente puntual.
Algunos piden la dimisión de Manel Nadal. Tiene que responder por el dispositivo, pero no es el único responsable. Decir que la oferta era adecuada no resuelve la pregunta: ¿si los usuarios no cabían, adecuada para quién?
Òscar Playà estaba de vacaciones, como es su derecho, pero el cargo implica responsabilidades
Òscar Playà estaba de vacaciones, como es su derecho, pero el cargo comporta responsabilidades y la fecha hacía años que estaba marcada. No es una cuestión de nombres ni de organigramas: aquel día, el director de Rodalies no trasladó ni gestionó la información que los usuarios, que hacinados en tren o andenes, necesitábamos.
Cuando empezamos a pedir datos, las cifras también sufrieron incidencias. El primer responsable de Rodalies, en ausencia de su director, que habló dio unas; Manel Nadal, otras; y la cuenta oficial de Rodalies en X, unas de bien diferentes. Cuando publicamos nuestros datos y señalamos la contradicción, el tuit desapareció. Borrar un mensaje es rápido; borrar las preguntas cuesta más.
¿Y qué papel tiene Álvaro Fernández Heredia? Quizá no conocemos su función exacta en el nuevo esquema, pero sigue presidiendo Renfe. Cuando faltan trenes y explicaciones, sorprende que su voz no se oiga. ¿Renfe ya no tiene ninguna responsabilidad en Catalunya?
Desde Dignitat a les Vies señalamos las carencias porque queremos que Rodalies funcione. No vivimos de la queja. Si se trata de mejorar el servicio, siempre nos encontrarán sentados en la mesa, dispuestos a subir al mismo tren, un tren donde la normalidad no sea una promesa, sino el servicio que cualquier usuario tiene derecho a esperar.
En Rodalies faltaron trenes, gestión y previsión. Las explicaciones dadas provocaron más preguntas que respuestas. Y delante de esto, silencio.



