La negociación del Consejo del Salario terminó nuevamente sin acuerdo y dejó expuesta la enorme distancia entre el ingreso mínimo establecido para los trabajadores y el costo de vida. Ante la falta de consenso entre las partes, el Gobierno deberá fijar el nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) por decreto.
La propuesta empresaria planteó aumentos de apenas 1,8% para septiembre y 1,7% mensual desde octubre de 2026 hasta abril de 2027. De aprobarse ese esquema, el salario mínimo, actualmente ubicado en $378.000, alcanzaría apenas los $468.000 en abril del año próximo.
El número contrasta fuertemente con el reclamo de la CGT y las CTA, que propusieron llevar el salario mínimo a $993.000 en diciembre de este año, con el objetivo de recuperar parte del poder adquisitivo perdido frente a la inflación.
Un salario mínimo por debajo de la indigencia
La distancia con los indicadores oficiales vuelve todavía más evidente la pérdida de poder adquisitivo. Según el último dato del INDEC, una familia necesita $708.016 para no caer por debajo de la línea de indigencia, mientras que requiere $1.564.716 para superar la línea de pobreza.
Con el esquema propuesto por los empresarios, el salario mínimo llegaría a abril de 2027 a $468.000, es decir, unos $240.000 por debajo del umbral de indigencia.
Incluso el ingreso vigente de $378.000 se encuentra actualmente $330.016 por debajo de esa línea.
La falta de acuerdo vuelve a colocar al Gobierno nacional frente a la decisión de establecer el salario mínimo por decreto. Para las centrales sindicales, el mecanismo perdió capacidad para garantizar una recomposición real de los ingresos.
La discusión deja, una vez más, una pregunta central: ¿puede considerarse salario mínimo, vital y móvil un ingreso que permanece por debajo de la línea de indigencia?



