Un congreso médico que reúne hasta este sábado en Buenos Aires a más de 400 expertos de toda Latinoamérica puso en evidencia un tema sanitario poco transitado: cómo los síntomas de una patología pueden derivar en otra. La causa está vinculada a un origen común, que en este caso son las alergias como desencadenante de afecciones principalmente en la piel y en las vías respiratorias.
Lo bautizaron “marcha atópica”, concepto que describe una trayectoria observada en algunos pacientes desde que la dermatitis atópica aparece en los primeros años de vida y puede preceder a otras enfermedades alérgicas, como rinitis alérgica y asma. Fue uno de los ejes del encuentro InmunoXperience 2026, del que participan dermatólogos, alergistas, neumonólogos y otorrinolaringólogos del continente, con la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT) como referencia científica.
La convocatoria multidisciplinaria en la Ciudad de Buenos Aires obedece a una comprensión cada vez más integral de la denominada marcha atópica. “La progresión no ocurre de la misma manera en todas las personas, pero su reconocimiento permite comprender cómo diferentes manifestaciones atópicas pueden aparecer a lo largo de la vida y refuerza la importancia de identificarlas y abordarlas de manera temprana e integral”, explicaron en un documento difundido durante el congreso.
En el auditorio de Retiro en el que se desarrolla el encuentro internacional surgió una evidencia optimista: la marcha atópica no es inevitable. “El concepto de ‘marcha atópica’ describe una secuencia que comienza en los primeros años de vida con dermatitis atópica y puede progresar hacia alergias alimentarias, rinitis alérgica, asma y otras manifestaciones inflamatorias, como consecuencia de una trayectoria inmunológica«, explicó Helena Vidaurri, dermatóloga pediatra del Servicio de Pediatría del Hospital General de México «Dr. Eduardo Liceaga».
Bethy Camargo Vargas, neumonóloga pediatra del Hospital Militar Central de Colombia, dijo por su parte que “controlar de manera temprana y sostenida la enfermedad es un objetivo clínico importante. Lo que todavía se investiga es si una intervención precoz puede modificar la historia natural de la marcha atópica y prevenir la aparición de nuevas enfermedades alérgicas”.
«La hipótesis de que intervenir a tiempo podría alterar el curso de toda una cascada alérgica es hoy uno de los frentes de investigación más prometedores en el abordaje de las enfermedades atópicas, y redefine la manera en que médicos y familias enfrentan el primer diagnóstico: no como un episodio aislado, sino como una oportunidad temprana de proteger el futuro de salud del paciente», agrega el documento.
La ventaja de actuar a tiempo
La inflamación persistente en el asma puede provocar cambios permanentes en la estructura de las vías respiratorias que afectan la capacidad para respirar. Históricamente, estos cambios eran considerados irreversibles. “Ahora la evidencia reciente muestra que la innovación con tratamientos biológicos dirigidos a vías inflamatorias específicas pueden mejorar la función pulmonar y revertir algunos de estos daños estructurales, con resultados que incluso superan a los observados con tratamientos convencionales como los corticoides inhalados”, fue otra conclusión de este viernes, primer día del congreso.
El desafío ahora es determinar con mayor precisión en qué medida estos tratamientos pueden prevenir el daño si se administran tempranamente y cuánto de lo ya dañado puede recuperarse. “En asma grave, los ensayos clínicos muestran reducciones de exacerbaciones y hospitalizaciones, además de mejoras en función pulmonar y control de la enfermedad”, explica Gabriel García, director del Centro en Investigaciones Respiratorias de La Plata y vicepresidente de ALAT.
La nueva generación de tratamientos también pueden reducir el uso de corticoides sistémicos en pacientes con asma grave. “Esto es relevante porque la exposición repetida o prolongada a corticoides sistémicos se asocia con un mayor riesgo de efectos adversos agudos y crónicos, y ese riesgo aumenta con la exposición acumulada”, advirtieron los expertos.
PS

