La Justicia Federal de Córdoba investiga un hecho de extrema gravedad institucional: dos efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) fueron detenidos, acusados de utilizar una camioneta oficial de la fuerza para perpetrar un violento asalto contra una familia en barrio Pueyrredón, en la capital cordobesa.
El episodio ocurrió durante la mañana del sábado pasado en una vivienda ubicada sobre calle Cochabamba. Hasta el lugar arribó una camioneta Toyota Hilux ploteada con las identificaciones de la PFA. Del vehículo descendieron cuatro personas encapuchadas —tres vestidas con uniformes oficiales y una cuarta que se presentó como presunto «testigo civil»— quienes le aseguraron a la dueña de casa que se trataba de un allanamiento judicial en curso.
El golpe y el botín millonario
Aprovechando que el dueño de la propiedad se había retirado minutos antes, los asaltantes redujeron a la mujer y a sus hijos menores de edad, y comenzaron a revisar cada rincón del inmueble:
- Sustracción millonaria: Se apoderaron de 32 millones de pesos en efectivo (dinero que la víctima había obtenido cinco días antes por la venta de una camioneta Volkswagen Amarok) y joyas de valor.
- Destrozos y encubrimiento: Rompieron una pared en busca de una supuesta caja fuerte y, antes de retirarse, desconectaron y se llevaron el archivo DVR del sistema de cámaras de seguridad para no dejar registros del hecho.
La pista del GPS y el libro de guardia adulterado
Tras el hecho, el damnificado inició un periplo por la Comisaría 6ª de barrio General Paz, la sede central de la PFA en Nueva Córdoba y la división Antidrogas. Al constatar que ninguna dependencia había ordenado el procedimiento, radicó la denuncia en la fiscalía federal a cargo de Maximiliano Hairabedian.
Las cámaras de seguridad del barrio confirmaron el paso del móvil policial oficial a la hora del asalto. Al inspeccionar la base operativa de la brigada de Investigaciones de la PFA, los pesquisas descubrieron pruebas determinantes:
- Vehículo involucrado: La camioneta asignada a la brigada coincidía exactamente con el móvil filmado en la zona del hecho.
- Maniobra de encubrimiento: El libro de guardia no registraba salida del vehículo ese sábado y el kilometraje asentado había sido adulterado en el papel para disimular el recorrido. Sin embargo, el sistema de rastreo satelital (GPS) del patrullero confirmó el trayecto hasta el domicilio asaltado.
Detenciones y líneas telefónicas descartadas
Con las evidencias reunidas, el juez federal Alejandro Sánchez Freytes ordenó la inmediata detención de dos agentes federales, mientras la investigación se concentra en identificar a los otros dos involucrados.
Al momento de ser apresados, los investigadores constataron que ambos uniformados habían descartado y cambiado sus aparatos celulares y líneas telefónicas el martes previo, inmediatamente después de que la comitiva judicial inspeccionara el patrullero en la dependencia policial.
(Fuente: Cadena 3)




