La posición del mandatario vuelve a colocar la política fiscal en el centro del debate económico paraguayo. Peña sostiene que una subida de impuestos podría deteriorar uno de los principales atractivos competitivos del país y perjudicar a las empresas y productores que, a su juicio, son los que generan los recursos necesarios para atender posteriormente las necesidades sociales.
Paraguay mantiene una presión fiscal muy inferior al promedio de América Latina y de los países de la OCDE
Los últimos datos disponibles respaldan que la carga tributaria de Paraguay se encuentra entre las más bajas de América Latina. La recaudación tributaria alcanzó el 15,8% del PIB en 2024, frente al 21,7% de media regional y el 34,1% del conjunto de la OCDE. La ratio paraguaya aumentó, no obstante, 1,3 puntos porcentuales respecto al 14,5% registrado en 2023.
Carga tributaria comparada en 2024
| Área | Recaudación tributaria sobre el PIB | Diferencia respecto a Paraguay |
|---|---|---|
| Paraguay | 15,8% | — |
| América Latina y el Caribe | 21,7% | 5,9 puntos |
| OCDE | 34,1% | 18,3 puntos |
Fuente: OCDE, Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2026.
Peña blinda su política de bajos impuestos
Durante un encuentro con productores de soja en el departamento de Caaguazú, Santiago Peña insistió en que las demandas sociales no pueden resolverse a costa de quienes generan actividad económica. El presidente defendió que aumentar la presión tributaria pondría en peligro el atractivo que Paraguay ha construido para captar inversión y actividad empresarial.
Peña considera que otros países latinoamericanos han recurrido a elevar impuestos con resultados negativos y sostiene que parte de los empresarios de esas economías están trasladando inversiones hacia Paraguay.
Peña sostiene que el Gobierno debe atender las demandas sociales sin comprometer la competitividad empresarial del país
El mandatario ya había fijado una posición similar en marzo, cuando descartó utilizar una subida fiscal para afrontar los problemas financieros de la caja fiscal, el sistema de pensiones públicas, o las deudas acumuladas por el Estado con sus proveedores. Su prioridad, ha defendido, pasa por eliminar ineficiencias y reducir gasto improductivo dentro de la Administración antes de plantear nuevos gravámenes.
La maquila entra en el debate tributario
La negativa presidencial llega después de que el director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, planteara revisar el tratamiento del régimen de maquila, uno de los principales instrumentos utilizados por Paraguay para atraer inversión industrial.
Las empresas acogidas al sistema abonan un impuesto único equivalente al 1% de su facturación. Orué ha defendido que ha llegado el momento de analizar los incentivos existentes, una posibilidad que ha alimentado el debate sobre si el país debe elevar su capacidad recaudatoria para financiar mayores necesidades sociales.
El peso económico del régimen ha aumentado con fuerza. Las exportaciones de maquila alcanzaron los 858,7 millones de dólares entre enero y julio de 2026, un 32,1% más que en el mismo periodo del año anterior. En conjunto, las exportaciones paraguayas sumaron 12.133,7 millones de dólares en los siete primeros meses, con un crecimiento del 25,2%.
Las exportaciones bajo el régimen de maquila crecieron un 32,1% hasta julio y alcanzaron los 858,7 millones de dólares
El conflicto médico aumenta la presión presupuestaria
El debate fiscal se ha intensificado por la huelga de médicos desarrollada entre el 24 y el 28 de agosto. Los profesionales reclaman un piso salarial más elevado, mejores condiciones laborales, pagos por los días festivos trabajados y mayores recursos para medicamentos, insumos e infraestructuras.
El Gobierno asegura haber avanzado en tres de las cuatro reivindicaciones. El Ejecutivo prevé comenzar a pagar los festivos trabajados desde enero de 2027 y ha anunciado la incorporación como personal nombrado de 2.390 profesionales que han superado el proceso correspondiente. Además, el proyecto presupuestario para 2027 contempla unos 760 millones de dólares para infraestructura, medicamentos e insumos, 260 millones más que el presupuesto aprobado para este año.
El principal choque continúa siendo el de los salarios médicos. El Ejecutivo apuesta por un escalafón que equipare progresivamente las remuneraciones de contratados y personal nombrado, mientras el Sindicato Nacional de Médicos reclama un aumento general de 3.000.000 de guaraníes por vínculo y considera insuficiente la oferta gubernamental. El gremio estudia nuevas movilizaciones tras rechazar el planteamiento presentado este jueves.
La disputa deja así al Gobierno ante un equilibrio complejo: responder a las necesidades de un sistema sanitario sometido a una fuerte presión sin abandonar el modelo de baja fiscalidad que Peña considera una pieza central de la estrategia económica de Paraguay. Por ahora, el presidente mantiene intacta su línea roja: buscar recursos dentro del propio Estado antes que recurrir a una subida de impuestos.

