Patricia C. Benítez
El Día de las Buenas Acciones (DBA) es una organización internacional sin fines de lucro presente en más de 115 países del mundo hace 20 años, y hace 10 en Paraguay. Se maneja mediante grupos de voluntariados que toman la iniciativa de llevar la coordinación en cada país. En Paraguay lo hizo un grupo de personas encabezado por Susana Barúa, coordinadora DBA Paraguay, y Romina Pérez, embajadora del DBA, quienes realizan la coordinación de voluntarios.
Entre las actividades fijas están el Día de las Buenas Acciones, que se celebra el 12 de abril de cada año. En agosto se celebra el Día del Niño y en diciembre la Navidad. Entre los proyectos más pequeños están visitas a hogares, colectas, mingas ambientales, visitas a hospitales y todo lo que sea para ayudar. “Nosotros no nos dedicamos específicamente a realizar las acciones, sino a difundirlas. Los voluntarios se reúnen de manera esporádica cuando hay actividades”, comenta Pérez, que es licenciada en comunicación, al tiempo de agregar que se ellas en realidad se encargan “ de fomentar que la gente difunda su voluntariado, pues vivimos en una sociedad en la que se piensa que no se tiene que contar lo bueno que uno hace; sin embargo, desde el DBA la idea es contagiar las cosas buenas difundiéndolas”.
Por su parte, Susana Barúa explica que es del interior del país y por situaciones que le tocó vivir buscaba siempre el bienestar del otro. “Con el tiempo nos dimos cuenta que hacer el bien nos hacía bien a nosotros. El corazón se llena de amor. Cuando me propusieron tomar el mando de DBA en Paraguay no lo dudé, por mi iniciativa y por mis hijos, pues no hay mejor forma de educar que con el ejemplo”, menciona la mujer.
Barúa es veterinaria y su objetivo es dejar huellas en los corazones de las personas, un legado para las familias, para los niños y jóvenes. “El voluntariado da demasiadas cosas positivas en la vida cuando se hace de corazón. Requiere de tiempo y mucha dedicación”, reflexiona.
Logística. Las actividades son organizadas por los voluntarios, lo que Romina y Susana hacen es incentivar que cada voluntario sea líder de un proyecto. Por ejemplo, alguien quiere trabajar con animales y lo inscribe en el DBA recibe apoyo con la logística. “El DBA registra los proyectos, los voluntarios y las horas de voluntariado que se hicieron durante todo el año en cada país. Una vez al año tenemos una conferencia y esos datos se presentan para ir sumando. Paraguay es un país sumamente solidario; sin embargo, eso no se visibiliza a nivel internacional”, cuenta Romina.
La financiación de los proyectos son gestionadas por los mismos voluntarios y el DBA ayuda direccionando a los líderes con empresas e instituciones aliadas que colaboran con las actividades. “Desde el año 2016, en Paraguay estamos comprometidos con el Día de las Buenas Acciones, impulsando el objetivo de promover la solidaridad en todo el territorio nacional. En nuestros inicios, nuestro mayor aliado fue el sector público y posteriormente, apostamos a crear y fortalecer alianzas junto a otras organizaciones promotoras de voluntariado. En los últimos tres años, también se ha fortalecido la figura del Voluntariado en Familia, que constituye un gran orgullo. Creemos fuertemente en el voluntariado y su acción transformadora, y en el valor de trabajar en redes para potenciar nuestro alcance”, menciona la página www.gooddeedsday.org/paraguay.
A nivel Global. El Día de las Buenas Acciones es un movimiento global que une a personas de más de 115 países para hacer el bien mediante el voluntariado y la solidaridad. Su eslogan es “Pensar bien, hablar bien y hacer el bien”. Fue creado en el 2007 por la empresaria y filántropa israelí-estadounidense Shari Arison, a través de la organización Ruach Tova.
El objetivo es demostrar que cualquier persona, con una acción grande o pequeña, puede generar un cambio positivo en la vida de los demás y en el planeta. Se suman millones de voluntarios, escuelas, organizaciones sin fines de lucro y empresas de todo el mundo.



