El parlamentario del Mercosur Alejandro Deanes llevó al Parlasur sus cuestionamientos sobre una eventual participación extranjera en la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
El representante fueguino sostuvo que la provincia “no puede ser moneda de cambio” y rechazó que el reclamo argentino por las Islas Malvinas sea utilizado para justificar acuerdos militares con otros países.
El reclamo por una base argentina
Deanes planteó la necesidad de construir una base naval “grande, moderna y 100% argentina” para fortalecer la presencia nacional en el Atlántico Sur y la Antártida.
El parlamentario afirmó que el proyecto original, iniciado durante la gestión nacional anterior, había sido concebido como un desarrollo exclusivamente argentino. También reclamó información sobre el gasto público y las condiciones geopolíticas vinculadas con la obra.
“Malvinas no es un discurso ni una herramienta política; es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestra provincia”, expresó el dirigente en su intervención.
La participación extranjera
Deanes relacionó el cambio en la orientación del proyecto con la visita realizada en abril de 2024 por Laura Richardson, entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos. A partir de ese encuentro, indicó, comenzó a plantearse la posibilidad de un desarrollo conjunto.
El fueguino ya había expresado en 2024 su rechazo a la instalación de bases compartidas con países extranjeros en Ushuaia y había pedido que cualquier acuerdo de ese tipo fuera discutido por el Congreso.
También advirtió que la participación de otro Estado podría generar condicionamientos debido al valor estratégico de Tierra del Fuego. “En geopolítica, las decisiones estratégicas nunca son gratis”, sostuvo.
El planteo en el Parlasur
El parlamentario remarcó que la ubicación de la base resulta central para la proyección argentina sobre el Atlántico Sur, la Antártida y los espacios marítimos que rodean las Islas Malvinas.

