Sonsoles Ónega es una de las voces más reconocibles del periodismo y la televisión en España. Su programa, Y ahora Sonsoles, lleva cinco temporadas en la pantalla de Antena 3 con el constante apoyo del público. En paralelo cultiva su vocación como escritora, con una trayectoria de ocho novelas publicadas.
A los 48 años la madrileña tiene una trayectoria que demuestra su versatilidad para los formatos y su capacidad para reinventarse. Formada en la redacción de CNN+ y con buena parte de su carrera como cronista parlamentaria en Telecinco, se convirtió en presentadora de exitosos magazines.
Del huracán literario de «La hija de la criada» a la purga del corazón con «Llevará tu nombre»
Su pasión por la literatura surgió desde la infancia, pero publicó su primera obra en 2005, «Calle Habana, esquina Obispo». El punto de inflexión de su carrera en este rubro llegó en 2023, cuando Las hijas de la criada le valió el Premio Planeta de Novela en su 72ª edición, dotado con un millón de euros.

El libro trata sobre la vida de una familia gallega de la industria conservadora durante la primera mitad del siglo XX. La historia se consolidó rápidamente como fenómeno editorial: fue el más vendido de ficción en España en 2023 y continuó liderando las listas de ventas en 2024, con más de 20 ediciones y medio millón de ejemplares, según cifras de Planeta.
Pese al rotundo éxito comercial, no estuvo exenta de comentarios negativos. El crítico literario español Jordi Gracia fue áspero al opinar sobre la novela de Sonsoles: «La sensación de ridículo es sofocante. Por la trama, por el estilo, por la mojigatería, por la ranciedad, por la simpleza».
Sin embargo, los lectores abrazaron el libro con fuerza e incluso pedían a gritos que se hiciera una serie. Su ruego se cumplió y se hizo una adaptación audiovisual de una miniserie de ocho capítulos.

La producción corrió a cargo de Buendía Estudios Canarias para Atresmedia, y se estrenó en la televisión abierta por Antena 3 el 3 de septiembre de 2026.
Por estos días Sonsoles presenta en Madrid su nuevo libro, «Llevará tu nombre«. «Esta nueva novela la he escrito con rabia, para demostrarme y demostrar que el premio Planeta no era una casualidad, a modo reivindicativo», explicó Ónega en una entrevista con el diario El País.
«Se dijeron cosas con Las hijas de la criada que me violentaron el alma. Jugar con la vocación fue muy doloroso. Se cuestionó mi vocación de escritora y me dolió tremendamente. Puedes decir que la novela es una mierda. Pero, ¿qué yo soy un producto? No y no», sentenció.
«No hay explicación racional para la pulsión creativa del escritor. El cuestionamiento de algo tan vocacional y tan esclavo como es la literatura, a mí me hizo daño e incluso me hizo dudar de mí misma y sabía que solo me recolocaría volver a escribir», definió en la misma entrevista.

Esa purga del corazón se convirtió en texto y lanzamiento de su octava novela. La historia comienza en 1882, ambientada en la España de finales del siglo XIX, y narra la historia de Mada Riva, una joven acusada de un crimen en su pueblo (Comillas) que está obligada a huir a Madrid para proteger el honor familiar y reivindicar su identidad en una sociedad acostumbrada a reducir a las mujeres.
La muerte de su padre, Fernando Ónega
«Mi padre solo alanzó a leer 152 páginas de mi última novela. No le dio tiempo a terminarla. Me llevé el libro del hospital porque es lo último que leyó», revelo Sonsoles.
Hija de un grande del sector, Fernando Ónega, nacido en 1947 en Mosteiro, Lugo, su padre fue una de las figuras más influyentes del periodismo y la comunicación en la historia reciente de España. Murió el pasado 3 de marzo, a los 78 años.
Ónega fue director de prensa de la presidencia durante el mandato de Adolfo Suárez (1977-1981). Fue el redactor del famoso discurso del presidente Suárez que incluía la emblemática frase: «Puedo prometer y prometo».
Para Sonsoles no fue solo un referente personal, sino también un parámetro de compromiso con la profesión. «Somos muchos los huérfanos de su mirada azul, de su consejo acertado, de su manera de hacer periodismo; gracias por las hermosas palabras que han reconocido lo que hizo ese niño de aldea, periodista y gallego, sin saber lo que iba primero», dijo en su programa, conmovida.
«Ha sido un poco padre de todos. Me ha sorprendido saber que compañeros a los que le tengo un respeto inmenso le llamaban para pedirle consejo. Para todos él tuvo un minuto de escucharlo. Eso es lo que más ha impresionado», confesó en diálogo con El País.
«Yo ha mi padre lo conozco hasta donde he llegado a conocerlo, pero profesionalmente lo estoy conociendo ahora«, manifestó. Sin dudar, heredó de él también el amor por su tierra natal.
Sonsoles pasó su infancia junto a su hermana Cristina en el municipio gallego de Mosteiro, ubicado a tan solo 24 kilómetros de Lugo, con una población de aproximadamente 220 habitantes.
«Creo que tengo más gen rural que de ciudad. Me encanta y la vida también, pero aterrizo cuando llego a un pueblo. Me gusta el ritmo de los sitios pequeños, y sobre todo, ese respeto a los orígenes: desde recoger patatas y berzas hasta sacar el ganado de las cuadras», aseguró a la revista Semana.
«Mi abuela era muy señora, se ponía sus collarazos, que supongo que eran falsos, para estar guapa. Y yo me recuerdo asalvajada. Salía de Madrid y era otro mundo, sin tiempos ni obligaciones», relató.
«Mi infancia fue tan distinta a la que pueden tener mis hijos ahora, sin maquinitas, buscando babosas, cortando ortigas para pinchar a mi hermana», explicó.
Cada uno de esos momentos caló profundo en su sentir y son su refugio favorito. Pero a veces le juegan malas pasadas por hábitos que quisiera cambiar.
«Me dilapido mucho. Soy muy gusana, bajo mucho a la arena. Es algo que tengo que corregir. Creo que me tiro tantas piedras sobre mi propio tejado por mi educación», reflexionó.

«Vengo de una familia de abuelos muy humildes y de un padre que ha estado muy arriba y muy abajo en esta profesión. Y en casa no alaban mucho nuestras bondades», reconoció.
El lunes 31 de agosto Sonsoles regresó a los hogares de todos los españoles. Tras unas vacaciones y el período de duelo que se tomó para llorar la muerte de su padre, retomó la conducción de su programa, Y ahora Sonsoles, en Antena 3.
«Sentía la voz de mi padre que me decía: ‘Ve a trabajar ya’. Cada quien se refugia en lo que puede en medio del duelo, y para mí eso es el trabajo», aseguró.

