
Carlos Fernando Navarro Montoya aseguró que Sebastián Villa está entre los dos o tres mejores delanteros del fútbol argentino y consideró que el colombiano necesita recuperar protagonismo dentro de Boca Juniors. El exarquero, que disputó 400 partidos oficiales y ganó cinco títulos con el club entre 1988 y 1996, también se refirió al proceso de adaptación de Álvaro Montero, quien llegó al arco xeneize en julio de 2026.
Navarro Montoya, conocido como el Mono, fue una de las referencias de Boca durante casi una década. Debutó el 18 de septiembre de 1988 ante River Plate, en un triunfo por 2 a 0, y levantó la Supercopa Sudamericana de 1989, la Recopa Sudamericana de 1990, el Apertura 1992, la Copa Máster de Supercopa y la Copa de Oro Sudamericana de 1993.

Desde esa experiencia, el exfutbolista evaluó el regreso de Sebastián Villa al equipo de la Ribera. El delantero colombiano suma un gol y tres asistencias en sus compromisos recientes, con una participación directa en cuatro tantos. Además, alcanzó los 30 goles con la camiseta de Boca Juniors.
Villa marcó frente a Recoleta y entregó dos asistencias en ese mismo encuentro. Antes había aportado otra ante Newell’s Old Boys. Su producción reabrió el debate sobre el lugar que ocupa en el funcionamiento del equipo, después de una etapa en la que fue la principal carta ofensiva de Independiente Rivadavia de Mendoza.
“Para mí Villa es uno de los dos o tres mejores delanteros del fútbol argentino”, afirmó Carlos Navarro Montoya en una entrevista con Caracol Radio. El exarquero planteó que el cambio de contexto explica parte de la adaptación que atraviesa el atacante en su vuelta a Boca.
Según su análisis, el colombiano tenía un papel central en Independiente Rivadavia, donde el juego pasaba con frecuencia por sus intervenciones. En Boca, en cambio, debe convivir con más alternativas ofensivas y con un esquema que no depende de manera exclusiva de sus desbordes o sus movimientos por las bandas.
“Ahora, en Boca, a diferencia de lo que era en Independiente Rivadavia de Mendoza, no está el equipo que juega permanentemente con él. Antes era el actor principal y ahora es un actor más”, explicó Navarro.
El exarquero señaló que la responsabilidad no recae solo en Villa. “Él se tiene que adaptar a esto, pero los compañeros también tienen que entender que tienen que buscar más a Villa porque siempre se posiciona bien”, sostuvo. Para el histórico jugador de Boca, esa conexión puede acercar al colombiano al nivel que exhibió durante su primer ciclo en el club y en su paso por el conjunto mendocino. “Para mí es un refuerzo de calidad”, concluyó en Caracol Radio sobre el delantero, que ya volvió a aportar goles y asistencias desde su retorno al plantel xeneize.
Navarro Montoya también habló sobre Álvaro Montero, arquero colombiano que acumuló ocho partidos en la Primera División argentina y cuatro en la Copa Sudamericana desde su arribo a Boca. El guardameta asumió un puesto sometido a una atención constante, según explicó el exreferente.
“El arquero de Boca está expuesto a esto. Es un espacio de mucha relevancia, donde todo lo que uno hace, bueno o malo, se exagera”, expresó. Montero, de 31 años y 2,01 metros de altura, tuvo actuaciones que le permitieron sostener la titularidad, aunque todavía transita sus primeras semanas en un entorno con una exigencia distinta a la de sus clubes anteriores.
Para Navarro Montoya, el desafío del colombiano consiste en reducir errores y consolidar hábitos dentro de un equipo que demanda resultados inmediatos. “Está dando sus primeros pasos, se está insertando en un mundo que para él es desconocido y que tiene muchísima masividad”, indicó a Caracol Radio.
El exarquero también analizó las particularidades físicas de los arqueros de gran estatura. A su juicio, suelen afrontar dificultades en los desplazamientos laterales y en ciertas acciones aéreas, aspectos vinculados con la coordinación y el biotipo. “Tiene mucha altura y cuestiones positivas y negativas en las que tiene que trabajar para mejorar”, afirmó.
Navarro Montoya cerró con una reflexión sobre la exigencia de vestir la camiseta de Boca: “Todos los futbolistas que llegamos tenemos un signo de interrogación. Hasta que uno tiene cierto recorrido para ser un futbolista consolidado de Boca, tiene que jugar más de 100 partidos bien”.

