El arranque de semana se complicó fuertemente para miles de usuarios que viajan a diario hacia y desde la Ciudad de Buenos Aires. Durante las primeras horas del lunes, las líneas de trenes Roca, Mitre y Sarmiento registraron severas demoras y cancelaciones, generando largas colas e incertidumbre en las principales estaciones cabeceras como Constitución, Retiro y Once.
Según informaron oficialmente desde Trenes Argentinos, las afectaciones en el servicio responden a la implementación de un nuevo protocolo de control de alcoholemia destinado al personal de conducción y guardas. El procedimiento busca reforzar la seguridad operativa, pero durante la hora pico matutina provocó un embotellamiento en la salida de las formaciones.
Ante la falta de frecuencia habitual, los pasajeros debieron volcarse a colectivos y al Subte, saturando el sistema de transporte alternativo en los accesos a la Capital Federal. Desde la empresa indicaron que se realizarán los ajustes logísticos necesarios para estabilizar los esquemas de circulación y minimizar el impacto durante las próximas horas.



