Anderson Silva construyó una de las carreras más dominantes de la historia de la UFC y, a los 50 años, volvió a subir a un ring para demostrar que todavía podía competir frente a otro excampeón de artes marciales mixtas.
El brasileño llevaba más de tres años sin disputar un combate profesional cuando aceptó enfrentarse a Tyron Woodley, siete años menor y antiguo campeón del peso wélter de la UFC.
La pelea de Anderson Silva a los 50 años se disputó en Miami y estaba pactada a seis asaltos, dentro de una cartelera que tenía como combate principal el enfrentamiento entre Jake Paul y Anthony Joshua.
Anderson Silva derrotó a Tyron Woodley por nocaut técnico en el segundo asalto del combate disputado en el Kaseya Center de Miami.
El brasileño había pasado buena parte del primer round estudiando a su rival. Woodley buscó avanzar, mientras Silva aprovechó su mayor alcance para mantenerse fuera de peligro y encontrar espacios.
La definición apareció en el segundo asalto. Silva acortó la distancia, cambió el ángulo y conectó un uppercut que dejó seriamente comprometido al estadounidense.

Después llegó una combinación de golpes que terminó con Woodley en la lona. El excampeón consiguió ponerse de pie, pero su esquina decidió detener el combate aproximadamente al minuto y medio del round.
“Intenté tomarme mi tiempo y usar la distancia. Tuve suerte”, explicó Silva después de la pelea.
De dominar la UFC durante siete años a competir como boxeador
La victoria tuvo un peso especial por la historia de Silva dentro de las artes marciales mixtas.
El brasileño conquistó el campeonato de peso medio de la UFC en octubre de 2006 y mantuvo el cinturón hasta julio de 2013.
Su reinado se extendió durante 2.457 días, una cifra que lo convirtió en el campeón con mayor tiempo consecutivo al frente de una división en la historia de la organización.
Durante esa etapa construyó una racha de 16 victorias seguidas en la UFC y realizó diez defensas exitosas del cinturón.
La segunda parte de su carrera fue diferente. Después de perder el título ante Chris Weidman, Silva atravesó lesiones y una secuencia de resultados irregulares hasta disputar su última pelea en la UFC en 2020.

Su salida de las MMA no significó abandonar los deportes de combate. En 2021 volvió a concentrarse en el boxeo y derrotó por decisión al mexicano Julio César Chávez Jr., excampeón mundial del peso medio del Consejo Mundial de Boxeo. Ese mismo año noqueó a Tito Ortiz en el primer asalto. En 2022 enfrentó a Jake Paul y perdió por decisión unánime después de ocho rounds.
Por qué Anderson Silva terminó enfrentando a Tyron Woodley
El rival inicialmente previsto para su regreso no era Woodley. Silva debía enfrentarse nuevamente con Chris Weidman, el hombre que había terminado con su reinado en la UFC en 2013. Una lesión en el brazo obligó a Weidman a bajarse del combate. Woodley aceptó ocupar su lugar con poco tiempo de preparación.
El estadounidense también había sido campeón de UFC, dominó la división wélter entre 2016 y 2019 y defendió el cinturón en cuatro oportunidades antes de perderlo frente a Kamaru Usman.
Después de dejar la organización, Woodley siguió un camino parecido al de Silva y pasó al boxeo. Allí enfrentó dos veces a Jake Paul: perdió primero por decisión dividida y luego por nocaut.

