En un giro inesperado en el tablero geopolítico internacional, la causa por la soberanía de las Islas Malvinas sumó una fuerte e inédita declaración desde el Medio Oriente. Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y una de las figuras con mayor peso en el gabinete israelí, le hizo un llamado público al primer ministro Benjamín Netanyahu para que su país reconozca formalmente a las islas como territorio argentino.
“Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”, sostuvo el funcionario israelí a través de su cuenta de X.
El funcionario fue categórico al calificar la presencia del Reino Unido en el archipiélago como una «ocupación colonial e ilegal». Además, apuntó contra Londres por la explotación de recursos naturales en la zona —especialmente por los proyectos de perforación petrolera offshore— y propuso que Israel aplique sanciones económicas contra el gobierno británico mientras continúe dicha ocupación.
Aunque por el momento se trata de la postura de un ministro y no representa un cambio en la política exterior oficial de Tel Aviv, la declaración provocó un revuelo mediático considerable. Principalmente porque tensiona la relación diplomática entre Israel y el Reino Unido, mientras que encuentra un eco favorable en el marco de la estrecha alineación política entre la Casa Rosada y la administración israelí.
Tensión geopolítica y la disputa por el petróleo
El pronunciamiento de Ben-Gvir no se limitó a un gesto diplomático respecto a la soberanía, sino que apuntó de forma directa a la controversia alrededor de la extracción de recursos naturales en el Atlántico Sur.
El ministro acusó a Londres de apropiarse de los recursos del archipiélago y cuestionó las actividades de perforación offshore que avanzan en la zona. Además, exigió que Israel avance con sanciones económicas contra el Reino Unido mientras continúe la ocupación colonial.
El impacto en la agenda de Javier Milei
El mensaje resonó con fuerza en la Casa Rosada y generó un fuerte impacto en las plataformas digitales. La declaración se alinea con la reciente intensidad del presidente Javier Milei sobre el reclamo argentino en los foros internacionales, fortalecida por la estrecha alianza política entre la gestión argentina y el gobierno israelí.
Aunque por el momento la postura de Ben-Gvir refleja la opinión de un sector del gabinete y no representa un cambio formal de la cancillería de Tel Aviv, su reclamo vuelve a ubicar la disputa por Malvinas en la discusión diplomática de las grandes potencias.



