En plena escalada discursiva sobre las Islas Malvinas, el Gobierno británico intentó este martes rebajar el tono y afirmó que busca tener una «relación moderna y constructiva» con Argentina, aunque se mantuvo firme en su posición sobre la soberanía de este territorio en el Atlántico Sur y los derechos de autodeterminación de sus habitantes.
Las declaraciones
Durante una comparecencia en la Cámara de los Comunes (baja) del Parlamento británico, la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill, dijo que «el Reino Unido quiere continuar manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina con respecto a un rango de intereses compartidos».
«Sin embargo, no debe haber duda sobre nuestro compromiso con los habitantes de las islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía del Reino Unido sobre las islas», precisó.
En este sentido, dijo que el futuro de las islas solo pueden decidirlo sus habitantes y recordó que en el último referéndum celebrado en el territorio en 2013, un 99,8 % de ellos respaldaron que el archipiélago continuase bajo administración británica como hasta ahora.
La posibilidad de una escalada
Al ser consultada sobre si la escalada retórica se puede llegar a traducir en un ataque, McNeill apuntó que las fuerzas defensivas británicas en el Atlántico Sur se mantienen en «niveles apropiados» para asegurar la defensa de las Malvinas ante cualquier amenaza potencial.
Pero no todos los diputados británicos ven las cosas del mismo modo: «Argentina huele la debilidad porque los viejos partidos vaciaron nuestra Armada y regalaron nuestro territorio«, advirtió el vocero económico del partido populista de derecha Reform UK, Robert Jenrick, en una publicación en redes sociales tras intervenir en el Parlamento.
La aclaración de Ravier
Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, descartó cualquier hipótesis de conflicto bélico por Malvinas y aseguró que la base naval que el Gobierno proyecta construir en Tierra del Fuego será “ciento por ciento argentina”, sin financiamiento ni participación material de los Estados Unidos.
“Es un anuncio diplomático, pacífico y no militar. No existe ninguna hipótesis de conflicto bélico en este sentido”, afirmó Ravier durante su conferencia de prensa en la Casa Rosada.
El funcionario rechazó, además, ante la pregunta de un periodista, hipotéticas comparaciones entre la política anunciada por el presidente Javier Milei sobre Malvinas y la adoptada durante la dictadura por Leopoldo Galtieri: “Cualquier relación que se quiera establecer nos parece equivocada”, aseveró.
“Claramente, el reclamo que todos pudieron escuchar en la cadena nacional es pacífico y diplomático, no militar. Es totalmente distinto. Además, este es un gobierno democrático”, sentenció.
El Gobierno endurece su ofensiva contra el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas




