Este jueves 10 de septiembre, Quality LAB se transformará en una auténtica fiesta de luces, música y vibra ochentera estilo disco para recibir a uno de los comediantes más influyentes del continente.
Mario Aguilar desembarca en Córdoba con su renovado espectáculo Diezmadre!, una propuesta inmersiva con la que celebra 10 años de trayectoria ininterrumpida sobre los escenarios.
Tras consolidarse como un fenómeno masivo en redes sociales y llenar teatros por toda América Latina, el artista mexicano regresa a la Docta para demostrar por qué su humor cercano y cotidiano continúa uniendo a distintas generaciones
En este show tan especial, Aguilar despliega una receta humorística pulida durante una década sobre los escenarios, donde reúne a sus criaturas más icónicas (como La Morena y La Mamá) y las entrelaza por primera vez con su propia voz en vivo.
Mario Aguilar, íntimo y auténtico
Entre risas, coreografías y observaciones punzantes, Diezmadre! aborda desde las inevitables crisis de llegar a los 30 años hasta las disparatadas diferencias entre la crianza de antes y la de ahora, convirtiendo los conflictos familiares y el caótico «desmadre» diario en pura comedia terapéutica.
Pero detrás de los millones de reproducciones, las pelucas coloridas y la picardía mexicana, se esconde la historia de un joven que aprendió a ver la vida con optimismo en medio de las adversidades.

En un mano a mano íntimo, divertido y profundamente emotivo con La Voz, Mario no solo repasa su amor por el público argentino y los hábitos argentinos que adquirió ya que todo su equipo de trabajo es oriundo de nuestro país, sino que también abre su corazón para revelar el proceso personal que lo llevó a mostrarse tal cual es, sin personajes ni artificios.
Doña Gloria: la mamá de Mario, su fuente de inspiración
Uno de los momentos más entrañables de la charla ocurrió al evocar su infancia y la figura central de su existencia: su madre, Doña Gloria.
Habiendo perdido a su padre cuando apenas tenía cinco años, Mario creció bajo el cuidado exclusivo de su mamá, a quien ayudaba vendiendo «raspados» de hielo y elotes en las calles de México.

Entre sonrisas de gratitud, el comediante recordó aquel cumpleaños austero en el que su madre hizo un esfuerzo enorme para invitarlo a comer a un McDonald’s, una vivencia que marcó a fuego su sensibilidad y que hoy, tras comprarle su propia casa con los frutos de su éxito, resignifica como el mayor tesoro de su vida.
–¿Cómo viviste el Mundial 2026 al tener todo un equipo de argentinos a tu lado?
–Cuando jugaba Argentina, yo quería hablar con mi manager y ella estaba casi que con respirador de oxígeno. Yo nada más me hacía para atrás… Como casi no sé de fútbol, pensaba: «yo mejor me alejo».
–¿Qué se siente estar festejando 10 años de trayectoria en el escenario?
–Cuando recién empiezas, no caes en cuenta que el tiempo pasa volando. Después de 10 años, poder estar en un escenario donde va mucha gente a verte, a pasarla contigo y a disfrutarlo, se siente bien bonito. ¡Y lo es más cuando es en otro país! Uno pensaría que a lo mejor, lo que tú hacés lo ven solamente en tu país, pero me di cuenta que lo que hago llega a muchas partes.

–¿Te siguen mucho en Argentina?
–Es de mis top cinco en visualizaciones. Es maravilloso. Así que espero que disfruten muchísimo Diezmadre! porque es un show que hemos hecho con amor. Imagínate, son 10 años de estar dando shows así que es una mezcla de todo eso que se convirtió en tu receta top. Es para pasarlo bien en familia.
–Uno de tus personajes más queridos en redes es el de la mamá. ¿En qué momento te diste cuenta que era un reflejo de las madres latinas?
–No sé en qué momento fue. Al principio, yo imitaba a mi mamá. Cuando recién empecé, el primer video que hice de la mamá se llamaba «Frases de mamás mexicanas». La publicación se hizo tan viral porque en los comentarios ponían: «No nada más en México, en Argentina son iguales, en Colombia también». Con el paso del tiempo, subí otro video que decía «Frases de mamás latinas». Ahí me di cuenta que, en cada país dirán otras palabras, pero al final del día las mamás te regañan por lo mismo.

–¿Qué te dijo Doña Gloria cuando vio ese primer video?
–Al principio, no entendía. Mi mamá es una señora mayor y no usaba mucho la tecnología. Con el paso del tiempo, ya hasta WhatsApp tiene. Me manda stickers y hasta reels de Instagram. Va mejorando.
–Cuando te acompaña a los shows, ¿sale a charlar con la gente o prefiere quedarse tras bambalinas?
–Mi mamá es más famosa que yo. Cuando va al teatro conmigo, es un caos sacarla. Todo el mundo quiere foto con ella, todo el mundo quiere platicar con ella. Yo la mantengo alejada de los medios porque su seguridad, no tanto por lo que puedan llegar a hacer, sino porque mi mamá necesita estar tranquila a esta edad.
–Te emociona mucho hablar de ella
–Es que yo nada más crecí con ella y mis hermanos. Yo sé que todo el mundo ama a su mamá y tiene una muy bonita relación, pero mi papá falleció cuando tenía 5 años. Mis hermanos ya tienen a sus familias, entonces la conexión más fuerte que pude hacer fue con mi mamá. Cuando era más chico, no había mucho dinero para hacer ciertas cosas. Ella trabajaba mucho y juntó pesito por pesito para llevarme un cumpleaños a McDonald’s porque ella quería que la pasara bien. Hasta McDonald’s se contactó conmigo porque quería que llevara a mi mamá otra vez ahí, pero aún no hemos tenido oportunidad. Es bien bonito cómo las mamás siempre tratan de buscar la forma de que sus hijos la pasen bien con lo que tienen.
–Cuando empezaste a tener todo este éxito, ¿pudiste retribuirle ese cariño?
–Sí, compré una casa para que pudiéramos vivir ahí. Cuando me fui de ahí, la casa se le hacía muy grande y regresó donde vivíamos antes. Siempre he tratado de ayudarle. No es que solamente ahora que puedo. Cuando vendía raspados y elotes aquí en México, la acompañaba.
–¿Cómo nació el personaje de La Morena?
–La Morena nació de una parodia de unas amigas. Estábamos en la escuela y me tocó hacer grupo con ellas para un proyecto. Cuando contestaron un teléfono, me dio mucha risa lo que habían hecho y al día siguiente me grabé imitándolas. Lo subí al grupo de Facebook de la escuela, lo compartieron y se viralizó. De hecho, fíjate que mis personajes no tienen nombres propios. Son La Mamá, La Güera y La Morena. El único que tiene nombre es Juan Ramón, el novio de La Morena, que nadie jamás lo ha visto. Según ella existe, pero nadie lo conoce.
–¿Cuál de todos tus personajes se parece más a vos en la vida real?
– La Morena porque soy muy celoso, no a un grado malo ni nada más con mi pareja. Si un amigo me dice que fue a comer con otro y encima no me dijo… (se ríe). ¡Pero es muy interno! Si me pregunta cómo estoy, le respondo: «Estoy bien, tú ve, come, disfruta, pásala bien, ándale, disfruta, me traes las sobras». Tengo que cambiar eso. ¡Soy celoso hasta con mis perros!

–En este tiempo, la gente empezó a conocerte mejor. ¿Quién es ese Mario que durante años no pudimos ver y qué te animó a mostrarte más?
–Llevo mucho tiempo mostrando solo a los personajes, pero esa no es una forma muy clara de conectar. La gente me ve en la calle y me pregunta por La Mamá, entonces fui cayendo en la cuenta que casi no me conocen como Mario. Así que empecé a subir más de vlogs de mis rutinas, de pilates, de lo que me gusta. Ahora, saben quién está detrás del personaje.
–¿Cómo viene ese proceso?
–Es muy difícil para las personas que hacemos comedia que te conozcan como persona porque no todo el tiempo te estás riendo. «Oye, tú deberías de estar feliz porque tú haces comedia», te dicen y a veces tú quieres tirar todo a la mierda. Entonces me encanta que la gente me conozca para conectar más. Con quienes más conecto es con las señoras, no sé por qué, pero me la paso increíble. En el show salgo como Mario. Es la primera vez que me verán así.
–¿Cuál creés que es tu mayor logro en estos 10 años?
–Tener la confianza suficiente para poder presentar un show como Mario. A lo mejor es algo que solo funciona en mi cabeza, pero por muchos años pensé que podía dar risa con la peluca y el mandil. Con el tiempo, me di cuenta que soy yo quien controla a los personajes. Soy yo el que conecta con la gente. Soy una buena persona, me gusta mucho mi trabajo, amo lo que hago y lo hago con todo el amor del mundo. Yo me levanto todos los días pensando nuevas ideas. Ya no hago solo videos: hago shows, trabajo con marcas, tengo mi línea de skincare. Hice muchas cosas y estoy muy orgulloso de Mario.

Para ver
Mario Aguilar presenta su show Diezmadre! este jueves 10 de septiembre a las 20 en Quality LAB (Av. Cruz Roja Argentina 200). Las entradas se consiguen a través de la web de Quality Center o en boleterías físicas desde $ 35 mil (más gastos por servicio).




