General Rodríguez puso en marcha la creación de su primer Corredor Biológico Nativo, un proyecto ambiental diseñado para conectar áreas naturales dentro del entramado urbano y devolverle protagonismo a la flora y fauna autóctona de la región. La medida es impulsada por la Dirección de Política Ambiental del municipio.
El esquema consiste en la conformación de una franja verde continua articulada a través del arbolado de especies nativas. Este «puente ecológico» busca facilitar el desplazamiento, la alimentación y el refugio de animales locales, con especial foco en la protección de aves, mariposas y polinizadores indispensables para el ecosistema.
En esta primera etapa de implantación, el municipio ya incorporó ejemplares clave del bioma pampeano. De esta manera, plantó especies como el Coronillo, árbol indispensable para la conservación de la biodiversidad regional, al ser la planta de la mariposa Oruga de la Bandera Argentina; el Tala, especie nativa que brinda refugio y alimento a diversas aves autóctonas a través de sus frutos; y el Aguaribay, un árbol aromático y medicinal característico por generar amplias zonas de sombra.

Además de restaurar el equilibrio ecológico, la elección de flora autóctona responde a un criterio de sostenibilidad ambiental y de gestión de recursos: al tratarse de plantas adaptadas al suelo y al clima local, requieren un mantenimiento sustancialmente menor y un consumo reducido de agua en comparación con las especies exóticas.
A su vez, la consolidación de este corredor contribuirá a la mejora de la calidad del aire, la absorción de humedad y la mitigación de las altas temperaturas dentro del entorno urbano.




