El canciller Francisco Pérez Mackenna reunió este martes a buena parte de quienes lo antecedieron en el cargo para abordar el escenario internacional y recoger sus visiones sobre dos de los principales frentes que han tensionado la política exterior del gobierno de José Antonio Kast: la relación con Estados Unidos y el vínculo con Argentina.
La cita del Consejo de Excancilleres –la segunda desde que Pérez Mackenna asumió el cargo– se produjo, además, a menos de dos semanas de la interpelación que deberá enfrentar el ministro en la Cámara de Diputados, fijada para el próximo 28 de septiembre. El cuestionario opositor contempla 13 materias, entre ellas la situación con Argentina por el estrecho de Magallanes, la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas y distintos episodios vinculados a la gestión diplomática.
Hasta la Cancillería llegaron presencialmente Teodoro Ribera, Ignacio Walker, José Miguel Insulza, Alfredo Moreno, Alberto van Klaveren, Mariano Fernández y Hernán Felipe Errázuriz. De manera telemática participaron Heraldo Muñoz, Roberto Ampuero y Juan Gabriel Valdés.

El encuentro se extendió por más de dos horas. Al finalizar, el ministro de Relaciones Exteriores afirmó que “podemos tener diferencias o diferentes visiones en algunos temas, eso sí, siempre pasa. Pero la defensa de los intereses de Chile ante el mundo debe ser una sola”.
El jefe de la cartera insistió en la idea de que la política exterior debe entenderse como una política de Estado y que la Cancillería debe ser un espacio de encuentro y no de división.
En la misma línea, sostuvo que el mundo enfrenta “el mayor nivel de conflictos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial” y que el país debe alinear sus objetivos con sus intereses en momentos en que, a su juicio, se están redibujando los ejes de poder.
Tras la cita, Heraldo Muñoz calificó la reunión como “provechosa, positiva” y “franca, pero respetuosa”. Según explicó, las relaciones con Estados Unidos, la política comercial y de seguridad, además de Argentina, concentraron buena parte de la conversación.
“Me parece importante recuperar una política exterior de Estado”, resumió el exministro de Michelle Bachelet.
Teodoro Ribera, en tanto, calificó la cita como “muy extensa, muy franca, muy constructiva” y sostuvo que permitió “aclarar puntos y fortalecer las visiones en conjunto”. El excanciller planteó, además, uno de los problemas que podría enfrentar Pérez Mackenna en la interpelación de fin de mes: la dificultad de abordar públicamente materias que, por su propia naturaleza, requieren reserva.
“Es complejo, porque parte de las declaraciones de un canciller no van a poder tener lugar en un ámbito abierto”, señaló Ribera al salir, apuntando a que una interpelación parlamentaria puede obligar al ministro a pronunciarse sobre asuntos que habitualmente se manejan en canales diplomáticos reservados.
Relación con Washington
Uno de los asuntos que estuvo sobre la mesa fue Estados Unidos. Según quienes participaron de la conversación, hubo distintas voces respecto de cómo abordar la relación con Washington, particularmente ante la preocupación que genera la creciente disputa entre Estados Unidos y China. El llamado que surgió de la discusión fue a que el gobierno sepa “surfear” entre ambas potencias.
La discusión se produce en momentos en que la relación bilateral atraviesa un escenario especialmente delicado, marcado por el alza arancelaria y por una serie de señales provenientes de Washington que han obligado al gobierno a administrar con cautela su vínculo con la administración de Donald Trump.
De acuerdo con al menos dos fuentes consultadas por La Tercera, en las últimas semanas se habían realizado gestiones para intentar abrir un espacio de encuentro entre Kast y Trump durante la próxima Asamblea General de Naciones Unidas. De hecho, el propio Mandatario -en entrevista con Radio ADN- había señalado que “si se da la ocasión bien, y si no bien, también”.
Sin embargo, el lunes por la tarde Presidencia intentó tomar distancia de esas versiones y aseguró que “no hubo ni hay” una solicitud de reunión con el mandatario estadounidense, junto con señalar que “no hay ninguna gestión que se haya hecho o que esté pendiente” para concretar ese encuentro. Lo cierto es que, según pudo confirmar este medio, esas gestiones sí existieron.
El asunto volvió a quedar sobre la mesa este martes, cuando Pérez Mackenna fue consultado por un eventual encuentro.
Dejando de lado bilateral entre Kast y el mandatario estadounidense, la pregunta apuntaba a la recepción que Trump ofrecerá durante la semana de Naciones Unidas y a la que ya fue invitada la presidenta de Perú, Keiko Fujimori.
Según la prensa de dicho país, la mandataria peruana confirmó públicamente que recibió una invitación de Trump para una cena protocolar con otros jefes de Estado participantes de Naciones Unidas durante su estadía en Nueva York.
Pérez Mackenna, sin embargo, evitó deliberadamente entrar en ese terreno. No respondió si el jefe de Estado recibió esa invitación y -si es efectivo- si asistirá.
En lugar de referirse a ello, el canciller enumeró los principales objetivos de la delegación chilena en Nueva York. Habló de las reuniones bilaterales que sostendrán durante la Asamblea General y puso el foco en dos asuntos concretos: la búsqueda de apoyos para que Valparaíso sea sede del mecanismo BBNJ -Tratado de Alta Mar- y el seguimiento del denominado Compromiso de Santiago, suscrito inicialmente por Chile, Perú, Bolivia, Argentina y Ecuador, al que posteriormente se sumaron Uruguay y Paraguay.
Consultado nuevamente por la agenda con Estados Unidos, mantuvo la misma respuesta: “Respecto a la agenda para las Naciones Unidas, eso es lo que les puedo contar”.
Argentina y el llamado a bajar la tensión
El otro frente abordado en la reunión con los excancilleres fue Argentina. En particular, la relación bilateral y el episodio derivado del Decreto 457 argentino sobre el estrecho de Magallanes, cuya derogación Chile viene solicitando a Buenos Aires.
Pérez Mackenna fue consultado después de la reunión por el estado de las conversaciones con el gobierno de Javier Milei. Su respuesta fue que Chile ha reiterado “en forma constante” la necesidad de que el decreto sea corregido y que continuará haciéndolo hasta que eso ocurra.
Respecto de Argentina, el diagnóstico compartido fue que la controversia ha adquirido una dimensión que no necesariamente ayuda a la relación bilateral. La noción compartida que sería conveniente intentar bajarle el tono, considerando la importancia que tiene el vínculo con el país vecino.
La reunión, según las mismas fuentes, no estuvo centrada ni en la interpelación ni en la candidatura de Bachelet a Naciones Unidas.
De todas formas, ese último asunto fue abordado por el ministro tras la reunión, luego de que se le preguntara por el nuevo sondeo informal (strawpolls) que se conocerá esta semana respecto de la carrera por la Secretaría General de la ONU. El canciller fue categórico: “Es un tema cerrado para nosotros”.
La decisión del gobierno de retirar el respaldo a la candidatura de Bachelet fue comunicada en marzo y, según ha sostenido Cancillería, se tomó a partir de la evaluación de sus posibilidades de éxito.
El encuentro con Barros
Horas más tarde, Pérez Mackenna coincidió con el ministro de Defensa, Fernando Barros, en una instancia destinada a analizar el escenario internacional y sus eventuales implicancias para los intereses estratégicos y de seguridad de Chile.
La cita entre ambos adquirió una lectura política inevitable. Ambos ministros han protagonizado durante las últimas semanas distintos episodios de descoordinación pública en materias vinculadas a política exterior, Estados Unidos y Argentina, generando incomodidad al interior del oficialismo.
El encuentro se produjo, además, después de que el biministro del Interior y Seguridad Pública y secretario general de Gobierno, Claudio Alvarado, hiciera un llamado de atención al gabinete para ordenarse. Ese mensaje fue socializado el lunes por la noche en la reunión de presidentes de partidos oficialistas con Kast.

Formalmente, la cita de este martes estuvo lejos de ser presentada como una reunión destinada a zanjar esas diferencias. Barros encabezó una sesión de la Junta de Comandantes en Jefe, a la que fue invitado especialmente Pérez Mackenna. En ella participaron también el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres; los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas; el jefe del Estado Mayor Conjunto y representantes del área de inteligencia de Defensa.
Según Cancillería, se abordó la evolución del escenario geopolítico internacional y regional, los desafíos para la seguridad y aquellas materias que requieren una “estrecha coordinación” entre política exterior y defensa.
Barros señaló que Cancillería y Defensa deben mantener una coordinación permanente para anticipar escenarios y resguardar los intereses de Chile. Pérez Mackenna, por su parte, sostuvo que el trabajo conjunto con Defensa y las Fuerzas Armadas es “crucial” para resguardar la soberanía y defender el interés nacional.
El gesto llega después de varias semanas en que precisamente la coordinación entre ambas carteras se convirtió en uno de los puntos de tensión dentro del gobierno. Además, ocurrió después de que la semana pasada ambos secretarios de Estado conversaran de las descoordinaciones que se han generado entre ellos.
En esa ocasión, el titular de Relaciones Exteriores le pidió a su par de Defensa que evitara abordar materias de su cartera.

