Cada hora cuenta. Y en el resumen del día de Mariel Fernández hay material suficiente para producir contenido político. La intendenta de Moreno no oculta que está en campaña y administra su agenda entre la gestión municipal, el conflictivo pliego del transporte —uno de los asuntos centrales de su gobierno—, los cónclaves de la Liga de Intendentes y la construcción de un espacio propio con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El nombre es Reconquista. El local, en CABA. Y allí la agenda suma otra foto con peso específico: Fernández recibió a Felipe Solá, exgobernador de la Provincia de Buenos Aires y dirigente con una extensa trayectoria dentro del peronismo bonaerense.
La reunión no quedó reservada al ámbito privado. La propia intendenta se encargó de comunicarla y eligió presentar el encuentro como parte de la construcción política que viene desarrollando de cara a la Provincia.
“En el Espacio Reconquista de CABA, nos reunimos con el compañero Felipe Solá, con quien analizamos la situación económica, política y social de la Argentina”.
Pero el segundo párrafo del mensaje es el que termina de darle dimensión política a la fotografía. MF habló de la responsabilidad del peronismo de construir un proyecto capaz de volver a representar y cuidar al pueblo y, explícitamente, incorporó a esa conversación “la propuesta que estoy construyendo para el gobierno de la provincia de Buenos Aires”.
No hace falta demasiada traducción. La intendenta de Moreno ya dio señales públicas de que pretende disputar la sucesión bonaerense en 2027. En marzo lanzó Reconquista como espacio político y, en julio, encabezó un acto en CABA que distintos medios nacionales identificaron como un paso más en su posicionamiento hacia la Gobernación.
La Capitana administra dos relojes al mismo tiempo: el de la gestión y el de la política. La campaña da trabajo, ¿qué frutos alcanzará en 2027?



