La tasa de desocupación trepó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y alcanza a 1,73 millones de personas. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la población económicamente activa creció muy por encima de la cantidad de ocupados. Cayó el empleo registrado, aumentó el no registrado y la informalidad llegó al 45%. El Presidente, sin embargo, ratifica el rumbo: “No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria”.
Hay una Argentina que aparece en los discursos oficiales y otra que puede leerse en los números del mercado laboral.
El INDEC informó que la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% durante el segundo trimestre de 2026, un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo período del año pasado y de 0,1 puntos frente al primer trimestre.
Son aproximadamente 1,73 millones de personas sin trabajo.
El dato adquiere otra dimensión cuando se amplía la mirada y se toma como referencia el último trimestre de 2023, antes de la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
Desde entonces, la cantidad de personas ocupadas aumentó en 149.300, apenas un 0,7%. Pero la población económicamente activa incorporó 669.900 personas, un crecimiento del 3%.
Hay una diferencia de 520.600 personas entre ambas variables que terminaron engrosando el universo de desocupados.
El empleo que aparece por abajo
La composición de ese mercado laboral también ofrece un dato político y económico significativo.
Desde el inicio de la gestión de Milei, el empleo registrado cayó en 631.300 puestos, una baja del 4,7%.
Al mismo tiempo, la ocupación no registrada aumentó en 780.600 personas, equivalente a una expansión del 10,2%.
El resultado se refleja en otro indicador: la informalidad laboral alcanzó el 45% durante el segundo trimestre de 2026.
En un año subió 1,8 puntos porcentuales. Frente al primer trimestre, avanzó otros 0,8 puntos.
La ecuación queda expuesta: hay más personas buscando trabajo y el crecimiento de la ocupación se concentra, en una proporción importante, en empleos no registrados.
No es solamente una discusión sobre cuántos puestos de trabajo existen. También importa qué tipo de empleo se genera y qué trabajo se destruye.
El Presidente no mueve una pieza
Frente a estos números, Javier Milei mantiene una definición que no deja demasiado margen para la interpretación.
El Presidente aseguró que no modificará la política fiscal ni la política monetaria. La frase sintetiza una decisión: ante los resultados que exhibe el mercado laboral, el Gobierno no plantea alterar las variables centrales de su programa económico.
Los datos del Indec muestran qué está ocurriendo con quienes necesitan vender su fuerza de trabajo en ese camino.
El modelo no se toca. La desocupación sí.



