Familiares y vecinos recordaron a Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez con marchas de antorchas y la inauguración de un mural. La investigación vincula las ejecuciones a una trama de narcotráfico, trata de personas y violencia de género.
Al cumplirse un año del escalofriante triple crimen que conmocionó al país en la localidad bonaerense de Florencio Varela, familiares, allegados y vecinos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez realizaron este sábado una emotiva peregrinación con velas y el descubrimiento de un mural para exigir justicia y mantener viva la memoria de las tres jóvenes. El caso, iniciado la noche del 19 de septiembre de 2025 bajo la falsa promesa de un pago en dólares por asistir a un evento, derivó en uno de los episodios de violencia e intimidación narco más atroces de la historia criminal reciente.
Las investigaciones judiciales confirmaron que las víctimas —de entre 15 y 20 años— fueron trasladadas bajo engaño a una propiedad ubicada sobre la calle Chañar al 702, en el barrio Villa Vatteone, donde sufrieron severos martirios premeditados antes de ser ejecutadas y sepultadas en el patio trasero, donde sus restos fueron hallados el 24 de septiembre. Las pericias del Cuerpo Médico Forense revelaron que los agresores infligieron mutilaciones, quemaduras, estrangulamiento y traumatismos graves de cráneo con el deliberado propósito de infundir terror y obtener información sobre una presunta sustracción de estupefacientes. Dichos actos de extrema ferocidad fueron transmitidos en directo a través de una red social dentro de un grupo cerrado integrado por 45 espectadores, configurando la típica modalidad de ajuste de cuentas y mensaje mafioso que emplean estas organizaciones.
Actualmente, la causa tramita en el fuero federal bajo acusaciones gravísimas que contemplan triple homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y violencia de género, junto con delitos de privación ilegal de la libertad coactiva, trata de personas, lavado de activos y narcotráfico. El expediente cuenta con 16 imputados detenidos —entre los que figuran los supuestos cabecillas capturados en Perú, identificados como Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», y Matías Agustín Ozorio—, mientras que los familiares concluyeron los homenajes con una suelta de globos al cumplirse las 12 noches de aquel fatídico hecho.





